Habla la argentina que fue seleccionada entre las 100 mujeres más influyentes del mundo por la BBC: “Hay que dejar de aniquilar la naturaleza”

La bióloga Sofía Heinonen fue fundamental en la reintroducción del yaguareté y otras especies en los Esteros del Iberá. Cómo ve el mundo para los próximos años. Sofía Heinonen habla de restauración ambiental, de cambio climático, de quema de combustibles fósiles. Habla de la aniquilación de la naturaleza y del fin del mundo tal como…

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La bióloga Sofía Heinonen fue fundamental en la reintroducción del yaguareté y otras especies en los Esteros del Iberá. Cómo ve el mundo para los próximos años.

Sofía Heinonen habla de restauración ambiental, de cambio climático, de quema de combustibles fósiles. Habla de la aniquilación de la naturaleza y del fin del mundo tal como lo conocemos. Sofía es bióloga y fue seleccionada por la BBC como una de las cien mujeres más influyentes del mundo por su trabajo con la reintroducción de especies en el Esteros del Iberá, el principal ecosistema de humedales en Argentina.

Heinonen cuenta que la noticia la tomó por sorpresa. Que no se lo esperaba, pero que al mismo tiempo la llena de orgullo. “Son más de treinta años de trabajo”, cuenta sobre su tarea en algunas de las zonas más castigadas por el hombre.

La cadena británica la destacó entre el fenómeno musical global Billie Eilish, la primera dama de Ucrania Olena Zelenska, las actrices Rita Moreno y Selma Blair, la campeona de salto triple que batió su propio récord mundial Yulimar Rojas, la escritora colombiana Velia Vidal, las activistas Ceci Flores y Geraldina Guerra, como algunas de las líderes femeninas que acompañan a Heinonen en el reconocimiento.

Ella, ambientalista y titular de la Fundación Rewilding Argentina, expresa que el motivo por el cual imagina que la seleccionaron fue por brindar un mensaje esperanzador al mundo. El de transformar un lugar. El de cambiar la muerte por la vida. Y vaya si lo logró: junto a su organización lograron reintroducir el yaguareté en el Iberá, un animal que estaba extinto y que ahora vuelve a pasear por el humedal.

Heinonen y Sebastián Di Martino de la Fundación Rewilding Argentina junto a los yaguareté. Foto Fernando Orden.

Esa recuperación del patrimonio natural tiene también un efecto económico: la consolidación de Iberá como un destino de naturaleza. “En el turismo de paisaje sacás una foto y te vas. El turismo de naturaleza vincula la vida silvestre también con lo cultural”, explica Sofía a Clarín, todavía emocionada.

Dice que en toda la zona muchos jóvenes volvieron para trabajar en el turismo. Y Ese es otro de los objetivos: brindarles a las 200.000 personas que viven en el territorio de influencia de los Esteros, herramientas para quedarse y para preservar su propia cultura.

Heinonen no es una activista de escritorio. Es una mujer que este diario vio meterse vestida -con jean y camisa cuello mao- en el agua pantanosa y a la vez paradisíaca de los Esteros. Todo en busca de la reintroducción del felino más característico de la zona.

El yaguareté quiere volver a su reino. Foto: Matias Rebak (Fundacio´n Rewilding Argentina)

La bióloga recuerda el proceso que llevó a la extinción de esa especie con la caza furtiva como especial componente: “Ante el miedo de que le pudiera comer el ganado, un lugareño veía un yaguareté y le metía un tiro, algo que pasa con los osos hormigueros ante el miedo de que maten a los perros de los cazadores que se acercan a atacarlos. Eso llevó a que se extingan y la idea es cambiar la percepción. Que los correntinos entiendan que lo que creen que es una amenaza es una oportunidad“, afirma.

Además de esa idea “para protegerse de las pérdidas del ganado”, en los años 60, la demanda de pieles en Europa llevó a pagar unos 10.000 dólares por unidad en Argentina. Iberá fue el mayor proveedor. Si bien ahora nadie compra pieles porque no está bien visto, como explicó Sofía hay “un ejemplo cercano” que prueba que para los locales puede haber una nueva economía a través del rewilding (la reinserción) de los yaguaretés.

El yaguareté, una especie extinta en los Esteros del Iberá, que empieza a reintroducirse en la zona. Foto: Fernando de la Orden

Hoy el yaguareté volvió a formar parte del paisaje de los Esteros. Cuenta que hasta tuvieron crías sin la ayuda del humano: “Se están comportando como si nunca hubiesen desaparecido“, comenta, feliz.

Pero aquello es solo una gota en el océano. Sofía trabaja también en el impenetrable chaqueño y la Patagonia. Allí todavía queda mucho por hacer: “Hay falta de osos hormiguero, venado, también la nutria gigante que está extinta hace más de 100 años. En el sur no hay más migraciones de guanacos por ejemplo, lo que pone en mayor riesgo los ambientes de humedales”.

Por eso, a pesar de que su mensaje es optimista, la realidad es que para Heinonen la posibilidad de “destruirlo todo” está latente y no se trata de ciencia ficción: “La quema de combustibles fósiles generaron efecto invernadero. Es como que si el planeta tiene fiebre. Eso genera que empiece a morir todo lo que está vivo“.

Y sigue: “Hay que dejar de aniquilar la naturaleza. No tiene sentido plantar un árbol y cortar otro al lado“. Para la ambientalista, de seguir así, habrá crisis impensadas: “Los países pobres verán las consecuencias más dolorosas por tener menos recursos, mientras que los ricos tendrán formas de sufrirlo un poco menos. Lo vimos con las vacunas del coronavirus. Si no cambiamos culturalmente habrá guerras y desabastecimiento. Es momento de generar conciencia”.

DB