Alberto Fernández insiste con su idea de ser candidato a pesar de la relación rota con Cristina Kirchner

“¿Que cómo lo veo a Alberto? Flaco…”. Uno de los dirigentes más cercanos al Presidente cree que el adelgazamiento del jefe de Estado es nada más que físico -gracias a los efectos de las sopas y la pera rallada que tanto le costó conseguir en Indonesia- y niega que Fernández esté más delgado en materia…

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“¿Que cómo lo veo a Alberto? Flaco…”. Uno de los dirigentes más cercanos al Presidente cree que el adelgazamiento del jefe de Estado es nada más que físico -gracias a los efectos de las sopas y la pera rallada que tanto le costó conseguir en Indonesia- y niega que Fernández esté más delgado en materia de apoyos políticos.

Si Cristina Kirchner es quien suma más voluntades dentro del Frente de Todos, los alfiles del jefe de Estado señalan que Fernández sigue representando a todos los sectores que no comulgan ciegamente con la ex presidenta. Entre ellos, identifican primero que nada a la conducción de la CGT e incluso a los movimientos sociales como el Evita, a pesar de las marchas en contra por la posible baja de planes sociales y del coqueteo de Emilio Pérsico con la vicepresidenta. “El resto sabe lo que vale Alberto”, dicen confiados, en contraste con la mala opinión sobre el Presidente que camina en el kirchnerismo.

En el reducido grupo íntimo del Presidente señalan que el mandatario mantiene viva la llama de su reelección, aunque ahora solo está ´concentrado’ en la gestión y evita hablar de su candidatura para no interrumpir la frágil tregua del Frente de Todos.

En el universo Fernández no le temen a las encuestas ni a un hipotético candidato oficialista que se atreva a desafiar al Presidente en unas PASO. Por el contrario, al revés de lo que opina Máximo Kirchner, siguen defendiendo que las primarias son el paraguas necesario para contener a todas las vertientes del peronismo, incluso en lo más alto de la boleta. Sostienen que con primarias la historia hubiera sido diferente en la Provincia en las legislativas de 2021.

Los laderos del Presidente celebran por estas horas lo que llaman “la nueva normalidad del peronismo”, una analogía con los cuidados a los que obligó la pandemia. Se refieren a los apoyos que reúne la figura de Sergio Massa y a que las críticas furibundas de la ex presidenta a la gestión se detuvieron. “Nunca en la historia del peronismo pasó lo que vivimos. Nunca se había dado que estando en el poder se criticara tanto a un gobierno peronista, fue increíble. Hicieron mucho daño”, se lamentan.

A cuatro meses de la corrida que depositó a Sergio Massa en el ministerio de Economía, en algunos los despachos más importantes del Ejecutivo sostienen lo mismo que entonces. Consideran que el punto de inflexión se produjo, porque la vicepresidenta y La Cámpora tomaron nota de que el abismo que podía tragarse la gestión del Presidente, podía también llevárselos con él.

Cerca de Fernández no ignoran las dificultades para generar expectativas de cara al año electoral. “La inflación se come todo lo que hagas. Y ya tampoco sirven los aumentos”, señalan. Por eso, insisten en que el único camino posible es reducir la inflación. En la mesa chica del mandatario no ignoran que si Massa cumple con sus objetivos, se sentirá con pleno derecho para pelear por una candidatura, siempre y cuando Cristina Kirchner elija ser senadora.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández en julio de este año, la última vez que compartieron un acto público.

Aunque pocos de sus aliados le creen cuando lo escuchan, el ministro de Economía insiste en que piensa en que se comprometió con su familia a que el Palacio de Hacienda sería su último cargo en la función pública. Su esposa Malena Galmarini ya sinceró su voluntad de competir por la intendencia de Tigre.

Massa sumó entre jueves y viernes el apoyo explícito de los intendentes del Conurbano. Martín Guzmán nunca lo tuvo. Apenas un puñado de ellos lo sacaron a pasear por el Conurbano.

Para hacerse escuchar, los jefes comunales del PJ se mueven hace tiempo como un bloque político. El jefe de Gabinete bonaerense e intendente en uso de licencia de Lomas de Zamora -un primus inter pares entre los alcaldes- tiene una relación aceitada con el ministro de Economía. Fue el quien motorizó los mensajes de apoyo que publicaron en Twitter los intendentes Andrés Watson, de Florencio Varela; Mónica Fassi, de Cañuelas; Alberto Descalzo, de Ituzaingó; y Mariano Cascallares, hombre fuerte de Almirante Brown. “Acompañamos la enorme tarea del ministro para brindar sostenibilidad a la deuda pública, orden macroeconómico y garantías de desarrollo para nuestra economía”, señalaron antes de plegarse al control de el programa Precios justos.

Algunos intendentes respaldaron a Massa con más que palabras y están dispuestos a comprar letras del Tesoro. Un intendente que participó de una de las reuniones con el Presidente, otro de los síntomas de la recobrada “nueva normalidad peronista” relativiza que los ejecutivos municipales intenten levantar la figura del ministro de Economía sin el aval de CFK. “Todos están con Cristina”, señalan.

Los ministros que visitan a Fernández en la intimidad de Olivos están conformes con los gobernadores. “Algunos son más elogiosos y generosos como Sergio Uñac (San Juan), otros son más amarretes, pero ahora todos acompañan. Todos manguean, pero todos acompañan”, señalan para explicar el cambio de ánimo.

De cara al año electoral, Fernández buscará sacarle rédito a su función como presidente del Partido Justicialista. Algunos funcionarios importantes con cargos en la estructura del PJ sostiene que el partido sigue teniendo peso y siendo un ordenador más allá del AMBA. También en los pueblos del Interior bonaerense que el presidente del PJ bonaerense Máximo Kirchner casi no visita.

Fernández perderá inexorablemente parte de su millaje internacional que mantuvo como presidente de la CELAC. La presidencia pro tempore del Mercosur es menos glamorosa. Aunque tienen expectativas, nadie se ilusiona demasiado con que llegue al país un efecto Lula que beneficie al mandatario argentino. La gobernabilidad del gigante latinoamericano es una incógnita. 

Al igual que los dirigentes de La Cámpora, cerca del Presidente creen que las escasez de ofertas en el cuarto oscuro potenciará las posibilidades del candidato oficialista. “La unidad del peronismo es la dinámica de lo impensado”, parafrasean al mítico periodista deportivo Dante Panzeri en tiempos de Mundial.

A diferencia de lo que opinan en el Instituto Patria, donde se concentran en consolidar el voto propio, cerca del mandatario señalan que Fernández intentará seguir abriendo el espacio oficialista. Defienden todavía el potencial de la marca del “Frente de Todos”, aunque reconocen que el cristinismo abolló esa herramienta, en especial, con las renuncias en masa posteriores a las PASO de 2021.

Un integrante del Gabinete que asesora al Presidente en materia política apuntó después del acto de la vicepresidenta en La Plata que Cristina Kirchner es la única candidata dirigente capaz de convocar a semejante multitud. Cerca de Fernández no lo niegan, pero le bajan el precio. “Fue un acto endogámico, para convencidos”, aseguran. Mientras blindan los pedidos de sus socios para una mesa política, en la intimidad del jefe de Estado apuestan que más tarde o más temprano la “nueva normalidad del peronismo” deberá sumar un capítulo difícil: que los Fernández vuelvan a coincidir en un acto público. La última vez fue hace exactamente seis meses, en Tecnópolis por los 100 años de YPF, cuando la vice le pidió que agarrara la lapicera para tomar decisiones y gobernar .

En la mesa chica del Presidente apoyan la reelección bonaerense de Axel Kicillof, aunque cante ante las cámaras `Cristina Presidenta`. “Es el candidato que más mide”, explican. Los intendentes, que preferirían a uno de ellos -Martín Insaurralde- estarían dispuestos a apoyar una aventura presidencial del gobernador. Significaría que les deja libre el premio de la gobernación.