El Congreso se iluminó de violenta para generar conciencia sobre el Alzheimer

En el día mundial de la enfermedad, y por iniciativa de la Fundación Favaloro, también se tiñeron de ese color otros monumentos y edificios públicos. El Congreso de la Nación se sumó este miércoles a la iniciativa del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y se iluminó de color violeta, con el objetivo de concientizar y…

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En el día mundial de la enfermedad, y por iniciativa de la Fundación Favaloro, también se tiñeron de ese color otros monumentos y edificios públicos.

El Congreso de la Nación se sumó este miércoles a la iniciativa del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y se iluminó de color violeta, con el objetivo de concientizar y sensibilizar sobre el Alzheimer, en el marco del Día Mundial de esa Enfermedad.

En un comunicado, la Cámara de Diputados informó que “con ese propósito, también se iluminaron otros monumentos y edificios públicos, y se impulsó una campaña a través de las redes sociales y medios de comunicación”.

También señaló que la OMS “estima que en el mundo habrá un caso nuevo de demencia cada 3 segundos”. “Hoy 55 millones de personas viven en el mundo con esta enfermedad. Esta cifra aumentará más del triple para el año 2050. En nuestro país las cifras ascienden a 503.000 personas en 2015 con una proyección de más de un millón para el 2050″, se precisó.

En paralelo, se destacó que “un diagnóstico temprano mejora notablemente el pronóstico y es necesario concientizar acerca de la necesidad de identificar síntomas y acudir al profesional”. “El Alzheimer no se cura, pero se trata“, cerró la información oficial.

El Congreso se iluminó de violenta por el Día Mundial del Alzheimer. Foto HCDN

El Día Mundial del Alzheimer fue fijado para el 21 de septiembre por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 1994. 

¿Qué es el Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia. Se denomina así al síndrome o un conjunto de síntomas que se producen por la alteración de distintas funciones intelectuales.

El principal factor de riesgo es la edad: es habitual que los afectados tengan más de 60 años. Pero hay otros causantes como la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el sedentarismo, la actividad intelectual escasa, el aislamiento social y un estilo de vida no saludable.

El Alzheimer es el tipo de demencia más común. Foto Shutterstock.

En la enfermedad de Alzheimer los olvidos suelen ser importantes, crónicos y progresivos. Se suele afectar la memoria reciente: las personas olvidan lo que se les dijo o lo que hicieron recientemente, pero se acuerdan bien lo de hace años. Por ejemplo:

* Están reiterativos: repiten las mismas cosas una y otra vez o preguntan lo mismo varias veces.

* Tienen problemas para hacer tareas habituales como tomar remedios, comprar, cocinar, afeitarse o manejar dinero.

* Pierden cosas porque no recuerdan dónde las han guardado.

* Presentan dificultades para nombrar a las cosas por su nombre, aunque saben para qué sirven o qué son.

* Están desorientados en tiempo o espacio. No se ubican en la calle o no recuerdan la fecha en la que están.

* Evitan situaciones nuevas y con desafíos.

No sólo la memoria está afectada. La mayoría de las personas con demencia tendrá algún problema de conducta en el transcurso de la enfermedad. Siempre debe consultarse con el médico para su evaluación y tratamiento adecuado.

Estrategias para mejorar la vida cotidiana

De acuerdo a una guía elaborada por Mariela González Salvia, médica especialista en medicina interna y geriatría, existen algunas acciones para mejorar la vida cotidiana de quienes tienen esta patología.

* Establecer rutinas e intentar seguirlas con cierta disciplina, ya que al enfermo le cuesta adaptarse a situaciones nuevas.

* Tener la información útil fácilmente disponible: lista de medicación crónica del enfermo, teléfono de emergencias y de un familiar o allegado de referencia.

* Ser firmes en las decisiones en las que está en juego la seguridad del paciente o de terceros. Por ejemplo, prohibir que el enfermo conduzca el automóvil, que maneje su medicación crónica o que salga solo a la calle.

Las personas a las que se diagnostica Alzheimer suelen incrementar sus siestas. Foto Shutterstock.

* Evitar caídas y golpes: ayudarlo a caminar, no tener sillas con rueditas en la casa, mantener una buena iluminación, no dejar cables sueltos, no encerar los pisos, tener la casa despejada y ordenada, motivar al enfermo para que mantenga un programa diario de ejercicios.

* Evitar contradecirlo o cuestionarlo en exceso, ya que sólo generará más malestar. Si está muy reiterativo con alguna cuestión, hacer lo posible por distraerlo con otro tema o asunto que le puede interesar, por ejemplo, leer un libro, escuchar música, tomar un café o mate.

* Recordar que, a pesar de la enfermedad, se pueden seguir disfrutando cosas maravillosas junto a la persona enferma. Y si bien no hay soluciones mágicas para este problema, en esta, como en muchas otras enfermedades y cuestiones, se trata de ir “haciendo camino al andar”.

ES