La falta de lluvias es récord y trae una complicación extra

Por La Niña, el invierno que terminó fue el séptimo más seco desde 1961. Cómo impacta la sequía en el combate de los incendios. Llueve poco, menos de lo habitual. Así lo confirman desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). “Llevamos más de dos años de sequía, de precipitaciones inferiores a las normales. Este es el…

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Por La Niña, el invierno que terminó fue el séptimo más seco desde 1961. Cómo impacta la sequía en el combate de los incendios.

Llueve poco, menos de lo habitual. Así lo confirman desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). “Llevamos más de dos años de sequía, de precipitaciones inferiores a las normales. Este es el séptimo invierno más seco desde 1961”, advierte a Clarín Cindy Fernández, comunicadora meteorológica del SMN.

El invierno que terminó fue “un 33% más seco que lo esperado”, cuenta Fernández. Aunque aclara que “no llueve parejo” y que hay zonas en las que sí se registraron números superiores a lo que suele ocurrir.

“En el centro y el norte de la Patagonia, en Misiones y en algunos sectores de la provincia de Buenos Aires, como Las Flores, llovió pocas veces pero cayó mucha agua, por lo que allí el balance es positivo. En el resto del país hubo déficit de lluvias”, sigue la referente del SMN, que pone el foco en las provincias más complicadas que son Santa Fe, Córdoba, Chaco, Formosa y Corrientes.

La falta de precipitaciones está asociada a que nos encontramos en el tercer año consecutivo del fenómeno de La Niña, que se caracteriza por cambios en la circulación de la atmósfera.

“En nuestro país, el fenómeno de La Niña está vinculado a menor formación de lluvias”, remarca Fernández, quien asegura que se estima que esta situación continúe hasta mediados del verano.

El humo sobre Rosario, que genera complicaciones a la salud. Foto Juan José García

Sobre la relación entre la sequía y los incendios que hoy afectan a varias provincias, Fernández destaca que si bien la mayoría de las quemas son de origen humano y no meteorológico, la falta de lluvias vuelve más propicia la propagación del fuego.

Entre el daño generado por las pocas precipitaciones, también se refiere al déficit de agua para el consumo de personas, animales y para los cultivos.

Además, explica que en algunas zonas en las que el suelo está muy seco se puede dar un incremento de las temperaturas máximas. Por último, dice que existen consecuencias para la salud que pueden estar asociadas, como problemas respiratorios a partir del humo de los incendios, por ejemplo.

Consultada por la duración promedio del fenómeno de La Niña, Fernández sostiene que “no es normal que se extienda por tanto tiempo”.

Según la comunicadora del SMN, no lo podemos vincular con el cambio climático, “porque es un fenómeno natural y ya otras veces se extendió, aunque no es lo habitual”.

“Lo que sí podemos destacar es que a partir del cambio climático los eventos de sequía se están tornando más extremos. Esto tiene que ver con que la falta de lluvias se suele traducir en un aumento de las temperaturas”, aporta Fernández.

Siembra de nubes

Ante la pregunta de este diario, Fernández también habló de la posibilidad de crear lluvia en forma artificial para combatir los incendios y aclaró que esto no existe.

“Hay una práctica común en Mendoza que se conoce como siembra de nubes y apunta a introducir una sustancia a las nubes con la intención de reducir el tamaño del granizo, para evitar que arruine los cultivos”, detalla.

Y agrega: “La sustancia usada se llama yoduro de plata. Sin embargo, no está demostrado científicamente que funcione y tampoco tiene que ver con generar lluvia”, resalta Fernández.

La situación con los incendios

El reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) de este miércoles confirma que aún hay cinco provincias con focos activos (Entre Ríos, Corrientes, La Rioja, Salta y Jujuy).

Brigadistas trabajando en los incendios del Delta. Foto EFE

En el Delta del Paraná “se encuentran disponibles para operar tres aviones hidrantes, dos helicópteros con helibalde y un avión observador, pertenecientes al SNMF, y dos helicópteros para traslado de personal perteneciente al Ministerio de Defensa”.

En tanto, trabajan “64 brigadistas y personal de apoyo afectado al combate de incendios pertenecientes a la Policía Federal Argentina, la Administración de Parques Nacionales, Brigada Nacional Centro y Ministerio de Defensa”.

AS