“Tren bala”, la explosiva última película de Brad Pitt: acción desaforada, violencia y Bad Bunny como asesino

El film producido en Japón podría convertirse en el cierre de la carrera del actor.03 de agosto 2022, 16:47hs

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El film producido en Japón podría convertirse en el cierre de la carrera del actor.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures Aaron Taylor-Johnson, izquierda, y Brad Pitt en una escena de “Tren bala” (Foto: Scott Garfield/Sony Pictures via AP)

Esta nota tiene algunos spoilers.

Hace dos meses, Brad Pitt dio una entrevista en la que anticipó que se iba a alejar del cine, como mínimo, un tiempo. “Es mi último semestre”, comentó. Justamente, dentro de esos seis meses, llegó esta semana en la que apareció Tren bala, el esperado último estreno ¿de su carrera?

No es cualquier film: es una película que desborda de acción, pero también en la que se habla y se muestra al karma, aquello que en el budismo se entiende como la energía que se genera a partir de los actos de las personas. Como última aparición en la pantalla grande, podría ser todo un mensaje hacia dentro y fuera de Hollywood.

Dueña de una acción absolutamente desaforada, Tren bala está repleta de escenas de peleas, tiros, explosiones, brazos cortados por sables y muertes.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures, Bad Bunny, izquierda, y Brad Pitt, en una escena de “Tren bala” (Foto: Scott Garfield/Sony Pictures via AP).

Toda ese entramado aparatoso ostenta un humor negro llevado al extremo -digno de la cultura oriental- y en el que Pitt despliega su admirable entrenamiento a los 58 años: solo el 5% de las escenas que filmó requirieron dobles de riesgo, apuntó el coordinador del área Greg Rementer.

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De qué se trata “Tren bala”, la última película de Brad Pitt

Basada en la novela japonesa de 2010 Maria Beetle, de Kôtarô Isaka, la película fue dirigida por David Leitch. El realizador tiene experiencia en esta clase de films ya que estuvo detrás de cámaras en la magnífica Atómica, dirigió la comedia de acción -algo burda- Deadpool 2 y produjo John Wick.

Brad Pitt lo conoce a Leitch desde hace más de 20 años. El cineasta fue uno de sus dobles de riesgo en la clásica El club de la pelea, en la que también el actor mostró su impronta para la lucha. El karma, la buena suerte o la “mala suerte”, como sea, los acerca.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures Bryan Tyree Henry, izquierda, y Brad Pitt, en una escena de “Tren bala” (Scott Garfield/Sony Pictures via AP).

Tren bala se mete con lo que le pasa a Ladybug, un mercenario que tiene que cumplir una misión para la agencia que lo contrata. Agotado por la responsabilidad, el criminal decide hacer un último trabajo (guiño-guiño): tiene que entrar a un tren bala en Tokio, robar un maletín y bajarse en la primera estación.

El problema es que, dentro de los vagones donde no viaja casi nadie, la cuestión se va a poner mucho más dura: aparecen asesinos por todos lados, una chica misteriosa, un hombre que busca vengarse por lo que le hicieron al hijo y dos matones que llevan a alguien secuestrado. Los malos objetivos los unirán, con una vuelta final.

Lo mejor de “Tren bala”: su acción desaforada

En los últimos tiempos hay algunos exponentes de una nueva generación de películas que parecen tener el mismo objetivo: generar solo impacto a partir de la espectacularidad de sus escenas de acción. Una vuelta de rosca a uno de los objetivos finales del cine mainstream, que es entretener.

El hombre gris, Misión de rescate y La vieja guardia son tres historias que intentan darle una vuelta a un género que quedó con muy poca exploración en la última década y absorbido casi por completo por los superhéroes, tanto de Marvel como de DC.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures, Brad Pitt, izquierda, y Aaron Taylor-Johnson, en una escena de “Tren bala” (Foto: Scott Garfield/Sony Pictures via AP).

Tren bala aparece como un aire fresco en esta categoría. Su acción no busca conmover con ningún melodrama, como sucede en las sagas de intriga internacional de Misión Imposible y las basadas en el personaje de Jason Bourne donde no hay espacio para el humor.

La base de la película es la trompada descalificadora, el vidrio estallado, el maletín asesino, la patada voladora, el cuchillazo certero o el comentario totalmente fuera de lugar para generar risa.

Es una especie de acción lúdica, que puede tener ciertas reminiscencias a lo intrínseco en la filmografía de Quentin Tarantino, como en las dos Kill Bill y Tiempos violentos.

Aunque esa forma también guarda alguna conexión con la desorbitante manera de mostrar a los personajes, en flashbacks, que despliega el director Guy Ritchie, en su recorrido fílmico, desde Snatch: ceros y diamantes hasta Justicia implacable.

Cómo funciona el humor en “Tren bala” y qué papel hace Bad Bunny

Cuando se trata de entretener con su acción, Tren bala cumple. Las secuencias son una saga hipnótica de disparos, un reguero de luchas y una sucesión de explosiones coreografiadas. La estilización de su humor, por momentos, sí hace demasiado ruido.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures, Bad Bunny, en una escena de “Tren bala” (Foto: Scott Garfield/Sony Pictures via AP).

En Deadpool 2, el director David Leitch tenía a Ryan Reynolds, uno de los actores con más carisma para ese tipo de escenas. Brad Pitt, aunque es un tipo divertido, no termina de ser un comediante: algunos diálogos y tonos terminan algo forzados y resultan inverosímiles, incluso dentro de cierta inverosimilitud del relato, valga la redundancia.

A pesar de eso, hay algunos gags que sirven para romper esquemas. El personaje de Brad Pitt parece haber tomado cierta plasticidad de los personajes de Looney Tunes o, incluso, de Los tres chiflados. Su andar torpe y su gestualidad son una marca registrada del slapstick, un rasgo de esas animaciones y de esa saga de películas, entre otras.

Si esa palabra del inglés se tradujera de manera literal significaría “golpe-porrazo”, es decir que su característica aparece en comedias en las que los protagonistas se pegan pero sin consecuencias reales.

En esta imagen proporcionada por Sony Pictures Zazie Beetz, arriba, y Brad Pitt, en una escena de “Tren bala” (Foto: Scott Garfield/Sony Pictures via AP).

Los cameos y participaciones especiales son muy relevantes: el cantante Bad Bunny, que encarna a un asesino cegado por la venganza es, tal vez, uno de los más esperados por los seguidores de su música.

Pero también aparecen en diferentes momentos Channing Tatum, Sandra Bullock y Ryan Reynolds: los primeros dos le devolvieron la gentileza a Brad Pitt que hizo lo mismo para el film La ciudad perdida que ambos protagonizaron; el tercero es amigo del director.

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Si Tren bala será la última película que se vea con Brad Pitt como protagonista lo dirá el futuro. En el presente, su karma, por lo visto, es dar buen entretenimiento.