La historia de Kennys Palacios, el confidente de Wanda Nara: de peinar muñecas a conquistar París

En diálogo con TN Show, el estilista repasó sus comienzos, compartió anécdotas y reveló cuáles son los sueños que le quedan por cumplir. Fecha de publicación: 15 de enero 2022, 06:00hsEn diálogo con TN Show, el estilista repasó sus comienzos, compartió anécdotas y reveló los sueños que le quedan por cumplir. (Foto: Instagram / kennyspalacios)Aunque…

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En diálogo con TN Show, el estilista repasó sus comienzos, compartió anécdotas y reveló cuáles son los sueños que le quedan por cumplir.

En diálogo con TN Show, el estilista repasó sus comienzos, compartió anécdotas y reveló los sueños que le quedan por cumplir. (Foto: Instagram / kennyspalacios)

Aunque desde chico tuvo una marcada vocación por la peluquería, no evaluó dedicarse a ese oficio hasta que terminó el secundario y vio un anuncio de trabajo. Pese a que salió llorando tras su primera experiencia en un salón, Kennys Palacios tuvo su revancha: hoy es el elegido por todas.

Trabajó con Mirtha Legrand, con Susana Giménez y con Paris Hilton. Actualmente es estilista, amigo y mano derecha de Wanda Nara.

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En diálogo con TN Show, repasó sus comienzos, compartió anécdotas y reveló los sueños que le quedan por cumplir.

Kennys Palacios en redes. (Foto: Instagram kennyspalacios)

-Naciste y creciste en San Fernando, ¿cómo recordás tu infancia?

-Muy alegre. Yo era el que le robaba las Barbies a mi hermana, le cortaba el pelo y las desaparecía. En ese momento no sabía lo que eran las extensiones de cabello, pero agarré una muñeca rubia y una morocha les saqué las mechas y las intercambié. Por suerte, siempre tuve el apoyo de mi mamá, mi papá y mi abuela. Ella fue peluquera y dejó el oficio porque mi abuelo no le permitía trabajar. Siempre me dice que está feliz y orgullosa de mí.

Hasta los 12 años mis papás estuvieron juntos, después se separaron y por casi cinco años no vi a mi papá porque él se fue a buscar una vida mejor a Estados Unidos, pero siempre estuvo presente. Gracias a dios tuve la posibilidad de volver en plena pandemia y disfrutarlo un poco más. Yo estaba en Italia y vine a Argentina, nos juntamos todos en la casa de mi hermana para pasar la pandemia. A los dos o tres meses, lo perdí por el covid-19. Pero creo que ese último tiempo nos unimos mucho más como familia.

-La vocación estaba desde chico, pero ¿cómo fueron tus inicios?

-Siempre había soñado con el mundo de la televisión, las revistas y los desfiles. Cuando terminé el secundario mi mamá me dijo que tenía que estudiar algo, pero yo no sabía qué. Fui a buscar una facultad para estudiar Relaciones Públicas, pero decidí que no iba a hacerles gastar dinero para faltar o hacerme la rata.

Llegué a mi casa, me acosté en la habitación de mi abuela y me puse a hacer zapping y en el programa de Leo Paparella vi un anuncio para un trabajo. Anoté el número, llamé y a la semana siguiente me inscribí a los cursos de peluquería. Duraba un año, pero a los tres o cuatro meses me ofreció laburar en el salón y le dije que sí y no me presenté porque no me sentía preparado.

-¿Cómo fue la primera vez en un salón?

Una señora me hizo llorar porque cuando comencé a lavarle la cabeza la empapé toda. Era una clienta que se atendía hacía muchos años, pero por suerte mis compañeras -que tenían como 20 años en la empresa-, tuvieron buena onda conmigo y me dijeron que no pasaba nada, que era mi primer día.

No me echaron, seguí trabajando en la peluquería y estudiando en la escuela, hasta que al mes, Paparella me ofreció trabajar con él asistiendo personalmente. Entonces yo recorría todas las sucursales, preparaba a las clientas y él les cortaba el pelo. Fueron casi dos años.

Kennys Palacios junto a Karina Jelinek, Charlotte Caniggia y Paris Hilton (Foto: Instagram kennyspalacios)

-¿En qué momento decidiste abrirte camino solo?

-De la misma peluquería comenzaron a mandarme a desfiles y eventos. Ahí conocí chicas, gente del ambiente y fui entrando en el mundo del espectáculo argentino. Igual cada vez que me encuentro con leo tengo una excelente relación, la mejor porque aprendí de él, él me dio la oportunidad y acá estoy.

-¿Quién fue la primera famosa a la que peinaste?

-Si no me equivoco Araceli González. Me mandaron a un desfile de Claudio Cosano en el Hotel Sheraton. Era la época en la que todas llegaban con su staff de peinador, maquillador y asistente. Yo miraba a Luciana Salazar, Jésica Cirio y otras y decía ‘algún día laburaré con alguna’.

-Hoy te eligen todas, ¿cuál es la cualidad que tenés por la que recurren a vos?

-No me creo ni más ni menos que nadie. Será porque me hago amigo también. En su momento fui muy amigo de Karina Jelinek y sigo siéndolo. Sé que si el día de mañana estoy mal, puedo levantar el teléfono y recibir una ayuda de cualquiera.

-¿Cómo es trabajar con todas estas figuras? Nosotros la vemos en la televisión, pero ¿cómo es el cotidiano con ellas?

-Son todas buena onda, no son el personaje que muestran en la televisión. Me pasaba mucho con Charlotte Caniggia que cuando la conocen me dicen que no es lo que parece, no es lo que se dice… En la tele se vende una imagen, pero fuera de cámara cuando las luces se apagan, son chicas comunes y es otro tipo de relación. La verdad es que nunca he tenido un mal trato o una mala experiencia con nadie.

Kennys Palacios junto a Wanda Nara. (Foto: Instagram kennyspalacios)

-Podemos decir que vos conocés los secretos y la intimidad de todas. ¿Pensaste en escribir un libro con esas historias?

-Me lo preguntan mucho… No sé si un libro de secretos, tal vez uno de mi experiencia, de cómo fui poco a poco llegando, entrando en este medio que es un poco difícil, un poco duro, cruel, donde recibís muchos comentarios buenos pero también muchos malos. Al principio eso me afectaba bastante, después fui creciendo y ahora ya no me importa.

-En una nota del 2014 dijiste que tu sueño era peinar a Susana y lo cumpliste. ¿Qué nos podés contar de cómo es trabajar con ella?

-Todos los que somos maquilladores o peinadores en Argentina soñamos con trabajar con Susana, es la experiencia que todos queremos tener. Ella venía a grabar el especial con Wanda y Luisito, su productor, me dijo que necesitaba un peinador y una maquilladora. El tema es que cuando es una grabación tienen que estar listas las dos al mismo tiempo, pero yo lo hablé con Wanda y no tuvo problema.

Kennys Palacios junto a Susana Giménez (Foto: Instagram kennyspalacios)

Llegué al hotel nervioso, pero por suerte apenas abrí la puerta la mejor. Comenzamos a charlar y se entregó. Al principio me daba instrucciones del delineado, las cejas, pero al día siguiente me dijo ‘me encantó cómo me dejaste así que sé vos’. Yo feliz.

-¿Qué nos podés contar acerca del detrás de escena, de lo que no sé vio?

Las dos son muy graciosas y fue todo muy relajado y divertido. En el medio muchas veces se dicen cosas, pero nada es verdad. No hubo nada de tensión.

Kennys Palacios junto a Susana Giménez y Wanda Nara en el detrás del especial. (Foto: Instagram kennyspalacios)

-¿Y hoy con quién soñás trabajar?

-Admiro a muchas modelos de afuera. Pero siempre digo que laburo con quien sea, porque para mí es trabajo.

-¿Cómo es volver a la Argentina después de haber trabajado en todas partes del mundo y reencontrarte con tu familia, tus amigos?

-Mis amigos son los mismos desde hace 20 años, son con los que hablo mis cosas cuando necesito ayuda o decidir algo. A la primera que llamo siempre es a mi hermana. También lo hablo con Rober, mi pareja. Este es un trabajo complicado para quienes no son del medio, pero él se la banca, me acompaña y por suerte nos llevamos muy bien.

-¿Cómo te imaginás de acá a diez años?

-Quiero seguir trabajando. Me gustaría tener una empresa de gente que trabaje conmigo y sueño con sacar una línea de maquillaje. Algo chiquito, comenzar con labiales, pigmentos…