“Necesitamos que nos acompañen, aunque sea a regañadientes”, el polémico pedido de un funcionario de La Rioja

Un nuevo escándalo envuelve al gobierno de La Rioja. Esta vez, la administración del gobernador Ricardo Quintela convocó a un encuentro de militantes al que exigió compulsivamente que asistan los empleados públicos, a quienes se adoctrinó para que en las elecciones legislativas del 14 de noviembre voten a los candidatos del oficialismo, “aunque sea a…

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Un nuevo escándalo envuelve al gobierno de La Rioja. Esta vez, la administración del gobernador Ricardo Quintela convocó a un encuentro de militantes al que exigió compulsivamente que asistan los empleados públicos, a quienes se adoctrinó para que en las elecciones legislativas del 14 de noviembre voten a los candidatos del oficialismo, “aunque sea a regañadientes”.

Ocurrió este jueves durante un acto del peronismo riojano que se desarrolló en el polideportivo Super Domo, al que fueron obligados a asistir todos los empleados públicos, incluyendo las empresas estatales de agua y energía, con toma de asistencia al ingresar.

Al finalizar el encuentro, el secretario general de la gobernación Armando Molina, mano derecha del gobernador Quintela,  arengó a los conocidos “chalecos rojos” (una fuerza de 5.000 personas contratadas por el gobierno riojano con un subsidio de 25 mil pesos mensuales) y a la policía provincial para que voten a los candidatos del oficialismo aunque sea a regañadientes.

“Necesitamos que nos acompañen, aunque sea a regañadientes, en virtud que es el mejor proyecto que tenemos para la provincia”, dijo el funcionario ante la atenta mirada de los integrantes de las fuerzas de seguridad, entre los que estaban los chalecos rojos, una organización creada para patrullar las calles con el fin de custodiar a los contagiados de coronavirus y controlar que no salieran de sus domicilios durante la cuarentena.

Las imágenes del adoctrinamiento de Molina a las fuerzas de seguridad trascendieron a pocos meses del escándalo que involucró al Ejecutivo provincial por la difusión de audios en el que queda expuesto el manejo de fondos destinados a la emergencia sanitaria.

Justamente a partir de los mensajes quedó al descubierto que los “chalecos rojos” son financiados con viáticos oficiales. Pero la controversia se generó cuando la fuerza creada para la asistencia de infectados con Covid, pasó a convertirse en una fuerza de choque del Gobierno que ha reprimido manifestaciones y actúa solo en la Capital, bastión de la oposición radical y donde vive más de la mitad de la población.

En uno de los mensajes del escándalo que estalló a fines de mayo, al jefe de gabinete provincial Juan Luna Corzo advirtieron que ya se había enviado a los comités de emergencia de los distintos municipios el dinero correspondiente a la compra de bolsones de alimentos, en el marco de la emergencia sanitaria y económica que afecta a La Rioja.

“A mí me dicen que los COE (comités de emergencia) departamentales no tienen bolsones. Che, boludo les mandamos 400 lucas por semana y no tenés bolsones”, dijo el funcionario en uno de los mensajes y agregó: “Pasa que los changos reciben la plata y la destinan para otra cosa, para otro fin”.

Luego de indicar que esos fondos fueron desviados por parte de los intendentes, el funcionario comentó en ese audio con tono de protesta: “Le mandamos una platita más fuerte para que los changos reciban la plata y la destinan para otra cosa”.

En otro tramo de la conversación, el jefe de Gabinete de La Rioja hace referencia al papel de los medios de comunicación y al manejo de la pauta oficial que otorga la provincia en el marco de la campaña. “Hay que inundar las radios porque a todas les pagamos”, afirmó, en su momento, Corzo en el mensaje.

Quintela trató en ese momento de relativizar el escándalo al sostener que los controvertidos audios “son conversaciones normales” que se tienen dentro del gabinete provincial cuando están “en confianza, entre amigos”.

“Un gabinete cuando tiene que tomar decisiones, hace evaluaciones, se hacen análisis, se habla como se puede estar hablando en una rueda de amigos hasta que se llega a una conclusión”, resumió el mandatario provincial, para aclarar luego que “en la comunicación con la sociedad se habla de una manera diferente”.

Tras conocerse los audios, Quintela insistió que la situación se dio “entre compañeros conversando” y, según indicó, se estaba “estableciendo cuáles son los mecanismos que se iba a utilizar para resolver los problemas y se evalúan los pro y los contra”.

Ahora, La Rioja volvió a ser noticia por un nuevo escándalo que mezcla a la política.

GRB

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