El Conicet vetó la postulación de Federico Sturzenegger y el ex titular del Banco Central expresó su opinión en Twitter

En estos días el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) informó qué postulantes fueron admitidos a las distintas posiciones de la carrera de investigación que existen dentro de dicho organismo. En las redes se habló particularmente de un caso, o de un rechazo: el que sufrió el economista Federico Sturzenegger, ex presidente del…

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En estos días el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) informó qué postulantes fueron admitidos a las distintas posiciones de la carrera de investigación que existen dentro de dicho organismo. En las redes se habló particularmente de un caso, o de un rechazo: el que sufrió el economista Federico Sturzenegger, ex presidente del Banco Central en los tres primeros años de gobierno de Mauricio Macri.

Su caso generó cierto revuelo en las redes sociales. Quienes lo defienden, criticaron el rechazo del Conicet a un académico que figura en los rankings correspondientes como el segundo economista más citado en papers o investigaciones de otros autores de todo el mundo. Quienes lo atacan, recordaron su paso por la gestión pública, tanto como funcionario del ex ministro Domingo Cavallo en los meses previos al colapso de la convertibilidad, como al frente del Banco Central durante el gobierno de Macri.

Este sábado, Sturzenegger fijó su posición sobre el caso Conicet en una serie de tuits, que se reproducen a continuación.

– Este viernes se hizo público que se había rechazado mi solicitud de ingreso al Conicet, lo que generó una interesante discusión en twitter. Algunos me defendieron, otros lo veían como una reivindicación (política). Para los que participaron del debate comparto algunas reflexiones:

– El Conicet no explica el por qué de la denegatoria. Pero amigos que conocen de la decisión me confirman que no fue un tema ideológico, sino procesal, ya que había dejado vacío el campo” supervisión de tesis y RRHH” que en la categoría a la que aplicaba era, estatutariamente, un pasa no pasa.

Lo dejé vacío porque en mis posiciones académicas nunca tuve alumnos de doctorado. Ni en la Escuela de Negocios en la Universidad Di Tella, ni en Harvard, -allí enseñaba (y enseño) en el MPA-ID que es una Maestría en Políticas Públicas-. Y a la Universidad de San Andrés (UDESA) recién llego.

Cuando empecé mi carrera en Universidad California Los Angeles (UCLA) supervisé alguna tesis doctoral, pero era tan lejano en el tiempo aquello que no me pareció incluirlo. Tengo decenas de tesis de grado y posgrados locales, pero tampoco me pareció que académicamente correspondiera sumarlas.

Entiendo que el criterio de formación de recursos locales es válido y respetable. Pero me pareció que haber construido la Escuela de Negocios de la Di Tella, ser miembro hoy de la comunidad Udesa y socio fundador de RedNie (Red Nacional de Investigadores en Economía) eran muestras suficientes de mi compromiso con esa formación.

Les recomiendo a mis estudiantes que elijan desafiarse en otros países. Se crece mucho de exponerse a nuevas ideas y culturas. La ciencia es curiosidad, es salir de la zona de confort. Por eso nunca le puse en mi carrera tanto peso a la formación de doctorandos locales.

-En Di Tella y San Andrés, por mencionar dos universidades que conozco bien, creemos que esa apertura al mundo también aplica a la producción científica. Una buena producción académica es la que se puede exportar, es decir la que se puede vender como producto de calidad en el mundo.

Creo que hay algún riesgo en los sistemas endogámicos. “Escribo lo que a mi director sé que le gusta” y todos contentos, pero sin validación cruzada. El sistema suizo o alemán son así y creo que en parte por eso producen menos que sistemas más abiertos como el inglés o norteamericano.

En lo práctico una recomendación que me surge es que si esto es “pasa o no pasa”, el sistema puede advertirlo (“si no llena este campo su solicitud no será procesada”). Esto lo digo, porque evitaría usar recursos propios y de la organización en todo este proceso.

Como el sistema no me advirtió eso, consideré que siendo el economista que vive en Argentina segundo en citas en revistas académicas (para los que preguntaron el primero es Eduardo Levy Yeyati) y por mi trayectoria docente local e internacional podía ser un miembro valioso de la comunidad.

Muchos se preguntaron por qué me había postulado. Fue simplemente por vocación de contribuir a una comunidad que siempre gana de tener mayor diversidad. Esto en realidad es postularse para trabajar por vocación y sin compensación.

Para los que apoyaron la reivindicación política, les digo que siempre se aprende más de quien piensa diferente. Que la ciencia es cuestionarse todo. Una comunidad científica productiva tiene que ser diversa. Abracen las diferencias, los va a enriquecer y fortalecer sus propias ideas.

– Finalmente. Para aquellos que escribieron palabras de apoyo, algunos incluso notando cosas de mi desempeño académico que ni yo conocía (por ejemplo, que era Scopus 40 (Nde la R: Scopus es una base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos de revistas científicas), les agradezco mucho y los entusiasmo a seguir construyendo una activa comunidad académica en Argentina.

Hasta ahí, las palabras de Sturzenegger. En los últimos años la conducción política del CONICET se mostró fuertemente aliada primero a los tres gobiernos kirchneristas y en la campaña presidencial de 2019 exhibió un público apoyo a la candidatura de Alberto Fernández, al mismo tiempo que fustigaba la política científica del gobierno de ex presidente Mauricio Macri.

En apoyo a Sturzenegger, se manifestó entre otros Pier Paolo Barbieri, creado de Ualá: “La libertad académica es libertad de expresión. Sin ellas no hay república. Y tampoco la mereceríamos.”

El consultor Gabriel Rubinstein también expresó su apoyo: “Que duda cabe que sos una de las mentes privilegiadas del país (y acá no importa acuerdos o desacuerdos con tu gestión en BCRA). Ojalá se pueda revertir el problema burocrático, y si tu deseo es ser investigador del CONICET lo puedas lograr.”

La investigadora del CONICET Sandra Pitta, hoy candidata a diputada por Cambiemos, expresó sus críticas al criterio burocrático que le impidió a Sturzenegger acceder a ese organismo: “Es un criterio discrecional que expongo y crítico en mí libro sobre Conicet. La endogamia atenta contra la excelencia.”

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