Los beneficios de la AFIP y la Justicia para Cristóbal López también ayudaron a sus hijos

Con el visto bueno de la AFIP bajo la gestión de Mercedes Marcó del Pont, Cristóbal López pudo rescatar a Oil Combustibles, su empresa quebrada e inactiva desde junio de 2018. El proceso de levantamiento de la quiebra por avenimiento le permitió evitar la liquidación de la compañía que no pagó el Impuesto a la…

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Con el visto bueno de la AFIP bajo la gestión de Mercedes Marcó del Pont, Cristóbal López pudo rescatar a Oil Combustibles, su empresa quebrada e inactiva desde junio de 2018. El proceso de levantamiento de la quiebra por avenimiento le permitió evitar la liquidación de la compañía que no pagó el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) durante el último gobierno de Cristina Kirchner, por lo cual está bajo juicio en la justicia federal, acusado de fraude al Estado. Con un amplio plan de cuotas, la medida judicial extendió sus beneficios a los hijos del empresario, que tenían cautelados sus bienes y cuentas en dólares y pesos.

Los hijos de Cristóbal López debían pagar el impuesto a las grandes riquezas, impulsado por Máximo Kirchner. En junio de este año, y como se encontraban embargados, pidieron autorización ante la jueza de la quiebra de Oil Combustibles para que se les permita liquidar dólares que están cautelados y que son resultado de las cuotas que Ricardo Benedicto paga por la venta de las acciones de Casino Club SA.

Vinculados al imperio de más de cien empresas que construyó, los hijos de Cristóbal López son dueños de una importante fortuna. Eso los obliga a cumplir con la ley 27.605, denominada “Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”. Según el escrito presentado por su abogado, Emiliano López debe pagar 48.633.947,89 pesos, y su hermano Cristóbal Nazareno 76.004.717,37 pesos.

Sobre los hijos del empresario patagónico regían medidas cautelares en el marco de la quiebra de la empresa petrolera. Se habían dictado embargos e inhibiciones, razón por la cual no podían movilizar dinero de las cuentas bancarias. Para pagar el impuesto a las grandes riquezas, su asesor letrado pidió ante la justicia comercial -donde tramitaba la quiebra de Oil Combustibles- que se les permita liquidar dólares.

Sin embargo, la situación cobró un giro sustancial cuando la AFIP -principal acreedor de Oil Combustibles- avaló que Cristóbal López acceda a un proceso conocido como avenimiento, a través del cual, para evitar que se liquide la compañía y se dé por concluida la quiebra, se llegó a un acuerdo con los acreedores para afrontar otra modalidad de pago. El empresario K logró ese aval clave del organismo recaudador.

Como contó Clarín, se firmaron dos planes de pago para cancelar la multimillonaria deuda generada por la petrolera. El primero de ellos es de 49 cuotas. Es plan es por un total 628.582.546,27 pesos y se empezó a pagar el miércoles 8 de septiembre. El primer depósito percibido por el fisco fue de 25.143.301,85 pesos. 

Pero además firmó otro plan de 97 cuotas. Es por un total de 12.055.278.292,52 pesos. La primera cuota también fue abonada el miércoles pasado, por una suma de 482.211.131,70 pesos.

En total, deberá pagar al Estado más de 12.000 millones de pesos.

Como estos planes de facilidades de pago están en marcha, la AFIP entendió que no debía continuar con la acusación contra Oil en la causa federal por defraudación al Estado. Desde el Gobierno señalaron a Clarín que el objetivo del organismo “es recaudar y con estos planes se va a recuperar casi 13.000 millones de pesos“.​

La cifra final es cercana a lo que la AFIP de la gestión anterior le iba a reclamar en una demanda civil a López, De Sousa y a Ricardo Echegaray los tres imputados en la causa que tramita en el fuero penal. El empresario K siempre sostuvo que la deuda con el fisco no superaba los 650 millones de pesos.

La nueva situación trajo aparejado un beneficio para los hijos de Cristóbal López. Después de un planteo de la defensa, la Sindicatura expuso ante la jueza María Soledad Cazzasa que al haber concluido la quiebra por avenimiento “han cesado los efectos personales y patrimoniales derivados del proceso falencial”.

En este punto, hay otro factor clave: el proceso que con la ayuda de la AFIP le permitió a López rescatar a una empresa inactiva, buscaba evitar que la quiebra se extienda a los dueños del holding. Ante este nuevo escenario, los síndicos señalaron que “se pretendió extender la quiebra y frente a ello las acciones de recomposición patrimonial no podrían continuar en la medida que no existe perjuicio alguno para los acreedores de quien fuera la fallida”.

El rescate de Oil Combustibles a través de este proceso también dejó sin efecto otro planteo. Una intimación que se había hecho a Ricardo Benedicto, accionista mayoritario de Casino Club, que debía regularizar el pago en dólares de las cuotas correspondientes a la venta de acciones de esa firma y de Inverclub S.A que le hizo López. Son cuotas de 5,2 millones de dólares.

La jueza Cazzasa había reclamado el pago de esas cuotas. Pero ante la novedosa situación de Oil, la Sindicatura explicó que “el mantenimiento de la intimación ha devenido abstracto”, como también los procesos posteriores donde se apeló la intimación.

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