Luka Doncic: el demonio de Eslovenia que enloqueció a Argentina y le dio una paliza en el debut de Tokio 2020

TOKIO.- ¿Y quién lo frena a Luka Doncic? Eslovenia quebró cualquier sueño que alumbrara la selección argentina de básquetbol en su debut en Tokio 2020. El astro de Dallas Mavericks personificó al mismo demonio e impulsó a su equipo a un cómodo triunfo por 118-100. Su mano caliente le dio al conjunto europeo un total…

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TOKIO.- ¿Y quién lo frena a Luka Doncic? Eslovenia quebró cualquier sueño que alumbrara la selección argentina de básquetbol en su debut en Tokio 2020. El astro de Dallas Mavericks personificó al mismo demonio e impulsó a su equipo a un cómodo triunfo por 118-100. Su mano caliente le dio al conjunto europeo un total de 48 puntos, pero ya había dado sobradas muestras de que sería el monarca del Saitama Arena con 18 puntos en el primer cuarto y 13 en el segundo. Su planilla personal explotó con números impresionantes, a los que sumó 11 rebotes y 5 asistencias.

No hubo manera de pararlo. Un show de principio a fin solo contemplado por personas relacionadas laboralmente con los Juegos, en medio de un aforo de butacas vacías pintadas de negro. Ljubljana, su lugar de origen, habrá vibrado con el talento de 2,01 metros que demuestra sus acrobacias en cada jornada de la NBA. Arte puro de este chico de 22 años que no le teme a nada y que se mueve con una naturalidad que impresiona. Para graficarlo mejor: Eslovenia es como un sistema solar, donde Doncic es el sol y y todos los planetas –sus compañeros- giran alrededor de él.

Luka Doncic se lució con 48 puntos, 11 rebotes y 5 asistencias para Eslovenia ante la ArgentinaARIS MESSINIS – AFP

Para la Argentina fue imposible contrarrestar la química del equipo europeo. Una mecánica en la que Doncic ejecuta burlando marcas y, mientras tanto, los tiradores castigan con tiros de tres puntos. La selección de Sergio Hernández probó un plan, pero después otro y otro y ninguno resultó. La clave era contener a la estrella eslovena y los distintos marcadores se frustraron en el intento: entraron en el roce Garino, Deck, Vildoza, Campazzo y Bolmaro, pero a todos les metió puntos. Un tremendo dolor de cabeza frente al N° 77, un basquetbolista que se desliza por el parquet como una víbora y pica una y otra vez con su veneno.

Solo cuando Doncic se sentó al comienzo del segundo cuarto, Argentina consiguió ponerse a seis puntos, lo que reveló algunas grietas defensivas de Eslovenia, más allá de su dispositivo perfecto en ataque. En algún momento renació la esperanza, pero cuando el gigante volvió al ruedo, la selección volvió a quedar totalmente vulnerable. Para peor, el conjunto nacional falló numerosas chances de anotar triples, inadmisible para el básquetbol actual. Solo Facundo Campazzo logró dos, en una primera mitad del encuentro que concluyó 62-42 en favor de los eslovenos. En otras palabras, la mayor paliza al descanso contra Argentina en toda la historia de los Juegos Olímpicos.

Luka Doncic (77) dispara sobre Patricio Garino (29), que tampoco pudo contener al astro eslovenoEric Gay – AP

La selección campeona vigente de Europa incluso amplió la brecha cuando culminó el tercer cuarto: 88-66, como para desalentar cualquier tipo de recuperación. Argentina lució con la moral destrozada, sin ninguna brújula ni plan. Un juego del gato y el ratón, persiguiendo a jugadores de camiseta azul, pero sin un planteo claro y a un ritmo diferente. Si algo caracterizó siempre al conjunto nacional fue su espíritu competitivo, pero Doncic frustró y desmotivó a los jugadores de Oveja Hernández hasta el límite, con ese andar en cámara lenta que siempre termina dando sus frutos.

El final dejó expuesto un panorama desolador antes del próximo compromiso ante España, el próximo jueves a las 9. Y más allá del sometimiento ante Eslovenia, lo numérico enciende otra alarma: en este certamen olímpico, la diferencia de puntos es muy valiosa, porque los dos mejores terceros avanzan a los cuartos de final y necesitan el coeficiente menos desfavorable posible. La Argentina también fracasó en ese rubro.

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