El novio de Juana Viale la sorprendió con un piropo mientras transmitía en vivo

Un millón de seguidores es una marca en Instagram que no se alcanza todos los días. Tras haberla superado, Juana Viale (39) lo festejó con una transmisión en vivo junto a su hija Ámbar de Benedictis (19). Mientras la conductora hablaba a cámara, su novio Agustín Goldenhorn (42) le dedicó un romántico mensaje.Desde la amplia…

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Un millón de seguidores es una marca en Instagram que no se alcanza todos los días. Tras haberla superado, Juana Viale (39) lo festejó con una transmisión en vivo junto a su hija Ámbar de Benedictis (19). Mientras la conductora hablaba a cámara, su novio Agustín Goldenhorn (42) le dedicó un romántico mensaje.

Desde la amplia y luminosa cocina de su casa, Viale compartió un vivo de más de una hora de duración con sus fans de las redes sociales. Mientras mostraba el crecimiento de las plantas que cultivó en su hogar y el paso a paso de una de sus recetas favoritas, los buñuelos de zanahoria, la actriz se sonrojó al recibir el inesperado piropo.

“Compren las verduras de época, que son las más económicas. Por eso también compré puerro y lo salteé. A la zanahoria le agrego pedazos de queso fresco. Hay quienes se lo suman en el interior, yo no me preocupo. No tengan miedo a las formas deformes”, estaba explicando la actual conductora de los históricos almuerzos de su abuela, Mirtha Legrand, copa de vino en mano, cuando Goldenhorn la saludó a la vista de todos. “Hola, mi china”, escribió desde su cuenta @arquitecturagoldenhorn.

El saludo de Agustín Goldenhorn a Juana Viale en InstagramInstagram @JuanaVialeOficial

Qué linda estás así, con olor a zanahoria y todo”, agregó con picardía, mientras su pareja respondía a las consultas de sus seguidores y continuaba con su tarea culinaria.

La relación trascendió en 2019 y, desde entonces, parece marchar sobre ruedas. “Es una persona muy buena. Es un gran músico, tenía una banda muy buena que se llamaba Falsos profetas. Es amoroso en el sentido más lindo de la palabra”, dijo ella en marzo de este año, en una entrevista radial con Diego Leuco.

En ese momento, recordó cómo se conocieron: “Yo volvía de Córdoba, de un evento de la marca de mi camioneta, y mi vieja estaba comiendo con unos amigos en un restaurante cerca de Aeroparque. Me dice ‘si estás cerca pasate’. Yo, ofuscadísima con la vida, media gruñona, le digo ‘bueno, si alguien tiene a alguien para presentarme, bien, pero que dure más de tres meses’. Un amigo dice ‘yo tengo alguien para presentarte’, me muestra la foto y le digo, ‘no, no es mi perfil’. Y otro amigo me dice ‘yo tengo alguien para presentarte pero no te voy a mostrar una foto’. Mi foto de WhatsApp era un elefante, no estaba yo en la foto. Dos semanas después me llega un mensaje: ‘Hola, mi nombre es Agustín’, y me llama ‘Agente X’. Él no sabía que me estaba escribiendo a mí. Nuestro amigo no le dijo a ninguno de los dos quién era el otro”.

La revelación llegó en el momento en que él la pasó a buscar por su casa. “Vive cerca de donde yo vivo. Cuando salgo me mira y me dice ‘sos vos’. ‘Y sí, hace 37 años que soy yo’, le dije. Me mató, estaba re canchero. Fuimos a comer. Era un domingo y yo estaba sola con mis hijos. Ámbar estaba estudiando con una amiga, le dije ‘salgo dos minutos, me voy a tomar un vino con una amiga’, una mentirita piadosa. Le dije a Agustín, ‘yo tengo de tiempo una botella de vino’. Charlamos, fuimos a un bar malísimo, comimos el peor hummus de la tierra”.

LA NACION