La Academia: Charlotte Caniggia se cayó en plena coreografía y confesó que ensaya la mitad de tiempo que sus compañeros

El shuffle debutó este año en la pista de ShowMatch y se convirtió en uno de los ritmos más difíciles y con menor puntuación en la historia del programa. Este miércoles, fueron varios los participantes de “La Academia” que mostraron su destreza en esta disciplina con mayor o menor suerte. Charlotte Caniggia fue una de…

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El shuffle debutó este año en la pista de ShowMatch y se convirtió en uno de los ritmos más difíciles y con menor puntuación en la historia del programa. Este miércoles, fueron varios los participantes de “La Academia” que mostraron su destreza en esta disciplina con mayor o menor suerte. Charlotte Caniggia fue una de ellos.

La heredera de Mariana Nannis fue la encargada de abrir la pista, y comenzó su previa con una queja. “No me gustó que Karina ‘La Princesita’ me imitara y dijera que no trabajo. ¡Qué hago acá entonces!”, se indignó. Y entonces, Marcelo Tinelli le preguntó cuántas horas ensayaba por día.

Fiel a su estilo frontal, la participante respondió que solo dos. Rápido de reflejos, el conductor aprovechó la presencia en el estudio de otras cuatro parejas participantes y quiso saber si dedicaban el mismo tiempo que Charlotte a aprender las coreografías. Las respuestas de Viviana Saccone, Julieta Nair Calvo, Sofía “Jujuy” Jiménez y Mariana Genesio fueron calcadas e inequívocas: todas ensayaban el doble.

Tras ver la propuesta con final fallido de Caniggia, Nacho Gonatta y otros cuatro bailarines el primero de los miembros del jurado en dar su devolución fue Ángel De Brito. Pero antes, el conductor de Los ángeles de la mañana le pidió explicaciones al bailarín por sus declaraciones sobre las devoluciones del jurado y su intención de pasar una noche con Hernán Piquín. “Es que me lo preguntaron. Es un bombón”, expresó Gonatta, pero Piquín recordó que está de novio y se desentendió de la situación.

“¿Qué hacemos, amiga, con esto? Yo busco ponerle onda, pero me la hacés difícil. Casi te matás en el el final. Quizá necesitás una puesta más intimista, con las luces apagadas si te da vergüenza que te miremos. Hoy no estuvo bueno. Tuviste el accidente del final, que no sería nada si lo otro hubiese estado bueno, pero estuviste muy perdida. Cada uno elige cómo pasar por la pista y vos tenés otra gracia que no es el baile. Fue bastante feo todo”, indicó De Brito (2).

“Les podemos preguntar a los compañeros qué puntaje le pondrían. Me da intriga, porque ellos estuvieron ensayando cuatro horas…”, propuso Pampita Ardohain (3). Luego, enumeró: ”No iban a tiempo. Charlotte tenía una coreo paralela, los pasos no estaban logrados. Inclusive la vi perdida en un momento, se cayó en el truco del final. Ensayen un poco más. Es un gran show y hay que dar lo máximo. Los demás lo hacen. Que no sea un trabajo de un rato y nada más”.

“Noto que sos más sensible que tu personaje. Por eso me encantaría que cenemos una noche, porque quiero colaborar a que te sientas bien. Yo veo que vos podés bailar muy bien, pero venís en perdedora. Más allá de tu límite, está tu cara, tu cuerpo… Estás todo el tiempo como diciendo que no podés. Tenés que vencer la vergüenza y vender lo que estás haciendo. Hoy no fue una buena noche. El comienzo no estuvo bien, en la vertical te caíste, en el final no llegaste”, sumó la dueña del voto secreto, Jimena Barón.

Piquín (4), a su vez, agregó: “Me gustó mucho la propuesta, pero a ella le da vergüenza y es un sentimiento que tiene que eliminar. Cuando yo empecé a los 10 años a estudiar en el Teatro Colón, me sentía una papa y mis maestras me lo hacían sentir, también. Me decían que vaya a vender ballenitas. Pero yo le puse mucha garra”. Y recomendó: “Una hora más de ensayo la va a hacer bailar mucho mejor. Me parece que Charlotte siempre se tira a menos. La gente la quiere y la apoya. Eso es bueno. Si le da vergüenza mirarnos, que no nos mire, pero que baile. Estar acá es algo muy bueno, pero hay que ensayar. Vi que se equivocó, se cayó, pero le voy a dar un punto más porque quiero que se la crea”. Como contrapartida del voto de aquel voto de confianza, Charlotte se comprometió a ensayar 3 horas por día, una menos que sus compañeros.

LA NACION

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