Adonis Frías: “Da mucha bronca, salimos campeones dos veces y solo hablan de Boca y River”

En el estadio Mané Garrincha de Brasilia, un par de minutos antes de la tanda de penales que le dio al club el título más importante de su historia, se acordó de lo que había pasado en el predio de La Capilla, en Florencio Varela. Aquella tarde de la final de la Liga, con todo…

adonis-frias:-“da-mucha-bronca,-salimos-campeones-dos-veces-y-solo-hablan-de-boca-y-river”

En el estadio Mané Garrincha de Brasilia, un par de minutos antes de la tanda de penales que le dio al club el título más importante de su historia, se acordó de lo que había pasado en el predio de La Capilla, en Florencio Varela.

Aquella tarde de la final de la Liga, con todo el barrio expectante, cuando el destino quiso que dejara su puesto habitual de delantero y jugara de defensor, no llegó a patear. Se había anotado tercero en la lista, pensando que su remate confirmaría el título. Pero el compañero que pateó primero falló, y vio cómo los pibes de Altamira dieron la vuelta olímpica. Por eso fue enseguida a hablarle a Beccacece. “Dame el primero. Arranco yo”.

Nicolás o Maximiliano eran los nombres que elegía para evitar decir el suyo. Aunque a Adonis Uriel Frías en Varela más que por el nombre lo conocen por el apodo. Le dicen Chingolo desde el día que pisó una fuente en la que su tío preparaba la masa para el pan casero que vendía por el barrio. Un pie descalzo quedó todo manchado y con el otro iba dando saltos por toda la casa. Como un chingolito.

Con 23 años, tiene dos copas. Las mismas que Defensa y Justicia con 86. Las historias del club, del futbolista y del barrio van de la mano.

Nació en el hospital de Varela, a 25 cuadras de la cancha. Vivió y se crió en el barrio. Tomaba el Halcón para ir a entrenarse. Tenía para elegir entre 12 tíos cuando Marta, su mamá, se levantaba a las 4 de la mañana y arrancaba el día laboral. Con los que pasaba más tiempo era con su padrino Carlos y su tía Silvia. De su padre prefiere ni hablar.


En la final de la Recopa Sudamericana, Adonis, cara a cara con Rony. Foto: REUTERS/Bruna Prado

“Me encantaba estar en la calle. Lo único que teníamos era la pelota y a lo sumo jugábamos a la escondida. Mi vieja se iba a la madrugada, siempre trabajó haciendo limpieza. Pero como la plata no alcanzaba salía de una casa y se iba a otra. Así hasta las 6, 7 de la tarde. Cuando yo me levantaba ya no estaba. Y recién la veía a la noche, me iba a buscar a la calle”. Dice Frías que de chico tomó muy malas decisiones y que por eso tardó en dar el salto a Primera. “Era muy rebelde, era terrible. No podía dejar de jugar en el barrio. Y tampoco quería dejar a mis amigos, me gustaba salir a bailar, a divertirme. Me costó mucho. Así fue que me lesioné varias veces, llegaba al club lesionado y por suerte me lo perdonaban. Pero por cosas como esas se me pasaron dos, tres años

volando y el sueño de jugar se me iba yendo”.

-¿Y qué cambió?

-Que abrí los ojos. Sabía que había mucha gente de mi familia y del club que me quería y que confiaba en mí, incluso más que yo. Pude correrme: era el fútbol u otra cosa. 

-¿Cuánto de necesidad y cuánto de placer hay en esos torneos de barrio?

-Las dos cosas. Yo en el club cobraba muy poquito, me lo gastaba en una semana o se lo daba a mi mamá. Y en el barrio teníamos un gran equipo, peleábamos todos los torneos, íbamos a cada lugar de Varela… A veces terminaba todo complicado. También jugaba los campeonatos de penales, eso me encantaba. Y me gustaba jugarlos solo: atajaba y pateaba. Así ganaba más plata.

-¿Pensaste en dejar el fútbol?

-Sí, un montón de veces. Cuando me lesioné por segunda vez la rodilla estuve un mes tirado en la cama sin poder caminar, con el yeso. Me saqué la rótula de lugar, era durísimo. No podía mover la pierna. Festejé el solo hecho de poder volver a caminar, parecía un bebé. Encima después tuve que ir a hacer la rehabilitación a Agremiados y viajaba desde Varela todos los días en el tren lesionado.

Chingolo jugaba de 9. Pero el día de la final de la Liga entre su equipo, Estrella Roja, y Altamira faltaban varios compañeros y tuvo que ir de marcador central. En el predio de La Capilla estaba todo el barrio, inclusive unos ojeadores de Defensa que después del partido fueron a buscar al defensor que estaba enojado. “Habíamos empezado bien; es más, yo hice el gol. Pero nos expulsaron a dos, nos empataron en el final y perdimos por penales. Cuando me fueron a buscar para hablarme no quería saber nada, no paraba de llorar”.

-¿Es más fácil patear en la final de la Recopa contra Palmeiras o en la final de la Liga de Varela?

-Para mí fue más fácil en la Recopa. Por eso pedí el primero, no quería que me pasara lo mismo y no poder patear si un compañero erraba. En el barrio es complicado, tenés a toda la gente pegada, que presiona.


Hernán Crespo le dio confianza al zaguero de 23 años, que pensaba irse a préstamo otra vez para buscar continuidad. Foto AP

Las horas previas al primer título fueron duras para Frías. Estaba triste, había arreglado todo para que 15 familiares estuvieran en Córdoba en la final de la Copa Sudamericana que le ganaron a Lanús, pero el viaje se frustró en la mitad del camino cuando se rompió uno de los dos autos en los que se trasladaban desde Buenos Aires. “Hasta llegar al vestuario estaba fuera de foco, me hablaban y no les daba bola –recuerda-. Era mi primera final y la primera final del club, quería que estuviera mi vieja, mi padrino, mis tíos, mi novia… Cuando salimos a hacer la entrada en calor estaban todos los familiares de mis compañeros en la tribuna”.

-¿Qué es Defensa y Justicia?

-Es un equipo con una identidad clara, que sale a jugar todos los partidos de la misma manera. Lo único que variamos son las presiones, un poco más alta o más baja según el rival. Pero siempre salimos a ganar en cualquier cancha. Somos todos trabajadores, eso es Defensa.

-¿Creés que se valoró como correspondía lo que lograron?

-Nosotros lo valoramos, los hinchas lo valoraron. El resto, no sé, capaz que no.

-¿Molesta?

-Y sí, molesta. Da mucha bronca, salimos campeones dos veces y ves que solo hablan de Boca y River. Cuando un equipo anda bien y gana títulos siempre llevan a jugadores a la Selección o los venden al exterior. Y acá nada. Somos el equipo argentino que ganó los últimos dos títulos internacionales y se habló mucho menos que si Boca hubiera ganado la Copa Argentina. Le ganamos la Recopa al campeón de la Libertadores y nada. Por ejemplo, yo no entiendo cómo no citaron a Brian Romero con la cantidad de goles que hizo. Si los hubiera hecho en River o en San Lorenzo hoy estaría en la Selección, no tengo dudas. Pero sabemos lo que es el club. Y que los medios están con los equipos grandes. Nosotros nos creemos grandes dentro de nuestro predio. Y ahí se ven los resultados.

-¿Cómo se convencieron de que podían ganarle a cualquiera?

-Con laburo. Cuando quedamos afuera de la Libertadores nos propusimos ganar la Sudamericana y no nos importaba el rival que viniera. Este equipo se metió en la cabeza que no es menos que nadie, por más que enfrentemos a rivales de mejores nombres.


Adonis Frías, en la final de la Recopa Sudamericana donde Defensa venció a Palmeiras, el campeón de la Libertadores.
Foto: AP

Mira hacia atrás y dice que el préstamo a Los Andes fue una bisagra. Con 20 años, no había margen: era encarrilarse y resurgir, o terminar de caer. De ahí hasta acá pasaron apenas tres años. La casa que le construyó a su madre es el mejor resumen de lo que ocurrió en el medio.

Ahora a Adonis, que fue elegido como integrante del equipo ideal de la Copa Sudamericana 2020, que se dio el gusto de meter su único gol en Primera para abrir la cuenta en la inolvidable final ante Lanús, que pudo patear y meter el penal que inició el camino del festejo de la Recopa Sudamericana contra Palmeiras en Brasil, además de Chingolo lo apodan de otra forma: el Sergio Ramos de Varela.

El próximo desafío será ante nada menos que ante Flamengo en los octavos de final de la Copa Libertadores. Adonis marcará a Gabigol. Se puso contento. Dice que antes del sorteo quería que saliera la bolilla del Flamengo. Quería enfrentar al mejor.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA