Miguel Russo y el doble desafío de Boca en una semana trascendental

Miguel Ángel Russo es el director técnico que logró los últimos dos títulos locales con Boca. Y ahora este 2021 lo tiene frente a una semana que empezará a definir el semestre, justo antes de un largo receso por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar y la Copa América. El desafío es doble: meterse…

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Miguel Ángel Russo es el director técnico que logró los últimos dos títulos locales con Boca. Y ahora este 2021 lo tiene frente a una semana que empezará a definir el semestre, justo antes de un largo receso por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar y la Copa América. El desafío es doble: meterse entre los 16 mejores de América, algo que podría comenzar a encaminarse mañana cuando visite a Santos en un choque de riesgo por el Grupo C de la Copa Libertadores, e intentar avanzar en la Copa de la Liga Profesional con el River de Marcelo Gallardo como primer obstáculo en los cuartos de final. Aunque quizá ganar el clásico sería un premio mayor al que significaría quedarse con título, el tercero consecutivo en el fútbol doméstico.

La caída en Guayaquil ante el sorprendente Barcelona trastocó los planes de Boca. Porque esa derrota inoportuna acortó el margen de error en la fase de grupos y el viaje a San Pablo para medirse ante Santos, su verdugo en las semifinales de la edición anterior de la Libertadores, tomó un relevancia mayor.

Por eso el el director técnico tomó la decisión de no cuidar a nadie y pondrá lo mejor que tiene a mano en el duelo que se celebrará este martes, desde las 19.15, en Vila Belmiro sin reparar en que cuatro días después debe recibir a Gallardo y compañía en la Bombonera. Es que otra derrota en Brasil dejaría al equipo comprometido, aunque luego el calendario marque que debe recibir en su casa de Brandsen 805 a Barcelona (72 horas después del clásico)  y The Strongest de Bolivia, el rival más accesible del grupo al que incluso venció en la altura de La Paz.

¿Qué hará el entrenador? ¿Cambiará el dibujo táctico y volverá a poner la línea de 5? ¿Repetirá los mismos apellidos en ambos juegos pese al cansancio? ¿Cómo influirá el primer juego con respecto al clásico? ¿Están listos los pibes para bancarse el mediocampo? El desafío es doble. El riesgo también, aunque el respaldo de Juan Román Riquelme, en conjunto con el Consejo de fútbol del club, marcan una convicción para con el entrenador de cara al futuro que ahuyenta otro tipo de presiones.

Para el juego en Santos, todavía sin Esteban Andrada (aún está varado en Ecuador), el entrenador sabe que tiene que fortalecer la zona defensiva, esa en la que mostró un déficit en las últimas dos caídas (Barcelona y Patronato). Sin embargo, aunque parezca contradictorio, la gran preocupación de Russo está en el ataque.

Porque los goles propios en el último tiempo llegaron desde la pelota detenida y la abundancia de situaciones de gol en el arco rival no aparecen. Algo más: hoy solo tiene a Sebastián Villa, Carlos Tevez, Cristian Pavón y Franco Soldano como piezas de recambio, porque Mauro Zárate todavía no está en condiciones de regresar y a Edwin Cardona recién lo estudiarán al final de la semana por la miocarditis que le detectaron una vez que recibió el alta del coronavirus.

En los dos superclásicos anteriores, ambos por la Copa Maradona, Russo tomó diferentes decisiones. En el primer juego del año, en el 2-2 del 2 de enero, eligió poner un equipo que combinaba titulares y suplentes. Pero en ese momento el entrenador tenía más jugadores a disposición. En el duelo de marzo, en cambio, apostó fuerte con un 5-3-2 que incluso sorprendió al DT rival. No le salió mal, aunque al equipo le faltó siempre un plus. El 1-1 final marcó a las claras esa dicotomía.

El presente futbolístico de Boca todavía está en construcción. Y si bien la aparición de Agustín Almendra (21), Alan Varela (19) y Cristian Medina (18) en el mediocampo revitalizaron de dinámica del equipo, todavía la idea de juego no se afianzó. Ahora llega el momento de ponerla a prueba, ante dos rivales muy complejos y con algunos futbolistas que están a un mes de irse del club. La tarea del DT será convencer a todos y comprometerlos ante esta semana de definiciones.

El equipo para jugar ante Santos

Con Marcos Rojo otra vez a disposición, Russo puede optar por jugar con los tres centrales que quería (Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Marcos Rojo) para volver a utilizar la línea de cinco que ya puso en funcionamiento este año. ¿En los laterales estarán Nicolás Capaldo y Emmanuel Mas? ¿O entrarán Julio Buffarini y Frank Fabra?

La mitad de la cancha, sin Jorman Campuzano (se quedó en Buenos Aires), puede contar con Almendra, Medina y Varela. ¿Y arriba? Carlitos Tevez es una fija. Pero si opta por jugar con cinco defensores solo puede tener un compañero de ataque. ¿Pavón o Villa? No hay mucho más.

Agustín Obando y Gonzalo Maroni son alternativas si es que el DT opta por completar el mediocampo con otro jugador y romper con la línea de tres centrales para volver a jugar con cuatro en el fondo.

En tierras paulistas se resolverá el once inicial. Sabe Russo que un empate le alcanzará para quedar como escolta de Barcelona en el grupo C a sabiendas de que los siguientes seis puntos los buscará en la Bombonera. Pero también es consciente de que si le gana a Santos puede quedar como líder y le alcanzaría con un triunfo más para meterse en los octavos de final. 

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