El cambio de formato de la Champions League, la llave que podría cerrar la grieta entre la UEFA y la Superliga

El CEO del Bayern Múnich y nuevo ejecutivo de la UEFA, Karl Heinz Rummenigge, dudó sobre si Alexander Ceferin (presidente de la UEFA) y Andrea Agnelli (presidente de la Juventus) “podrán hacer las paces” pero se postuló como mediador luego de los enfrentamientos entre dirigentes por la intención ya fracasada de varios clubes europeos por…

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El CEO del Bayern Múnich y nuevo ejecutivo de la UEFA, Karl Heinz Rummenigge, dudó sobre si Alexander Ceferin (presidente de la UEFA) y Andrea Agnelli (presidente de la Juventus) “podrán hacer las paces” pero se postuló como mediador luego de los enfrentamientos entre dirigentes por la intención ya fracasada de varios clubes europeos por promover una Superliga en desmedro de la Champions League.

“Devolveré la paz al mundo del fútbol”, dijo el exfutbolista alemán en una entrevista con Tuttosport, diario deportivo italiano. Y eso esa calma es la que intentarán retomar a partir de este viernes en una reunión de la UEFA que tiene como objetivo central definir las sedes de la Eurocopa pero que se verá atravesada por una coyuntura imposible de eludir.

Fueron tres días frenéticos, de lunes a miércoles, el fútbol europeo vivió una sucesión de acontecimientos, comunicados y maniobras. La bomba se detonó con el anuncio de la creación de esa Superliga europea, en forma de un torneo casi cerrado, por parte de 12 grandes clubes del continente.


Karl Heinz Rummenigge, actual director general del Bayern Munich y ex gloria del fútbol alemán. Foto: Bundesliga

La UEFA rápidamente plantó bandera, amenazó con represalias y ahora que el proyecto se desmoronó, después de una cascada de renuncias y el rechazo generalizado, llega la hora de ver qué ocurre con esos doce clubes disidentes que abrieron la crisis.

Desde España, ahí donde Real Madrid y Barcelona resisten y defienden –ya sin tanta fuerza- la iniciativa, advierten que podría haber una luz al final del túnel. El acercamiento de las partes llegaría al acelerar los plazos para jugar la Liga de Campeones con el formato de 36 equipos cuyo inicio estaba previsto para 2024.

“Para 2024 estamos muertos”, sentenció Florentino Pérez​.


GRAF721. MADRID (ESPAÑA), 13/04/2021.- Florentino Pérez, el presidente de una Superliga que por ahora deberá esperar. EFE/ Angel Díaz

La nueva Champions League

El próximo formato, que fue ratificado por la UEFA el martes en medio del cortocircuito por la irrupción mediática de la Superliga, representará un aumento de cuatro equipos a la competición y todos se asegurarán un mínimo de 10 partidos.

No habrá división por grupos. Los equipos serán distribuidos en bombos de acuerdo a un ranking. Por ejemplo, un equipo de elite, estará en el bombo 1 y jugará dos encuentros ante otro conjunto del mismo status, tres ante rivales del bombo 2, tres ante los del bombo 3 y dos antes los del bombo 4.

Los ocho mejores se clasificarían para los octavos de final y habría un playoff entre el noveno y el vigésimocuarto para saber los otros ocho clasificados. Los perdedores de ese playoff irían a la Europa League.

En este cambio, un aspecto a definir es la posible inclusión de un “Final Four” en lugar de semifinales a doble partido. Si se aprueba, buscarán una definición similar a la de 2020 con la burbuja en Lisboa en la que los cuatro equipos que definirán el trofeo jueguen en una misma sedes.


Quieren replicar y adaptar la definición de la Champions League 2020 en medio de la pandemia. Foto: EFE

Superliga, en “stand by”

“La Superliga sigue existiendo pero el proyecto está en ‘stand by'”, bajó el tono Florentino Pérez en las últimas horas. Aunque mantuvo su postura: “Parece que vamos a matar el fútbol pero no hay otra solución, que invente alguien otra cosa… La Champions solo tiene interés a partir de cuartos, se puede sacar bastante más dinero”.

Allí está la llave de todos los problemas, el dinero. Por eso toma fuerza la idea de adelantar el arranque del nuevo formato de la Champions que permitirá más enfrentamientos entre los equipos más poderosos (los 12 de la Superliga en su gran mayoría estarán en el copón principal de este nuevo diseño de torneo) y así poder renegociar contratos y ampliar ingresos.

Vale aclarar que los contratos televisivos de la UEFA por las transmisiones de la Champions están vigentes hasta 2024 y, en caso de cambiar el formato e intentar aumentar el costo del servicio, deberían sentarse a negociar.

En esta edición, la Champions League le dio a cada uno de los 32 equipos participantes de la fase de grupos 15,25 millones de euros. Y el dinero total que reparte en la competición llega a los 1.950 millones.


Joan Laporta y Ronald Koeman. El presidente del Barcelona cree que hay que mejorar el reparto de dinero en Europa. Foto: AFP

La diferencia con el anuncio pomposo que hizo la Superliga es inmensa: según trascendió, el proyecto indicaba que los 12 clubes fundadores recibirían un pago único a repartir de 3.500 millones de euros, Y el borrador, filtrado en enero, que anticipaba que el torneo contaría con financiación del banco norteamericano JP Morgan, auguraba unos ingresos mínimos de 240 millones de euros por temporada para cada club.

Cambiar el formato de la Champions no será inmediato. La idea más ambiciosa apunta a que la próxima edición del torneo ya se juegue con 36 equipos aunque resulta utópica ya que aún no está claro el criterio para definir qué equipos serían los cuatro que se sumarían a la competencia y eso supondría modificar las reglas de clasificación en plena competencia de las ligas. Una postura más realista apunta a 2022 o 2023.

“Creo que se acabó la amenaza de la Superliga para mucho tiempo”, disparó el presidente de LaLiga de España, Javier Tebas. “Hay cuestiones que hay que hablar y reformar, es una de mis funciones en el Ejecutivo de UEFA, pero no se hace intentando presionar. La Superliga, tal como la han concebido, está muerta. Tocar ahora la puerta a una negociación me parece hasta cínico”.


Javier Tebas, presidente de LaLiga y uno de los más fervientes opositories de la Superliga.Foto: AP

El presidente del Barcelona, Joan Laporta, que hasta este jueves se había mantenido en silencio, hizo equilibrio entre la ambición y la realidad. “La Superliga es una necesidad. Pero tenemos una posición de prudencia y la última palabra la tendrán los socios. Los clubes grandes aportamos muchos recursos y debemos decir la nuestra respecto al reparto económico. Somos defensores de las ligas estatales y estamos abiertos a un diálogo abierto con la UEFA. Necesitamos más recursos para que esto sea un gran espectáculo. Creo que habrá un entendimiento”.

Las riendas volvieron nuevamente a la UEFA. Aunque las dos veredas enfrentadas saben de las necesidades mutuas. Podrán tensar la cuerda, pero no parece factible que la rompan.

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