Inoxidable: a los 43 años, Tom Brady hizo historia una vez más y jugará su décimo Super Bowl

Los Tampa Bay Buccaneers de Tom Brady derrotaron en la tarde argentina de este domingo a los Green Bay Packers por 31 a 26 y se convirtieron en el primer equipo en la historia de la liga de fútbol americano de Estados Unidos (NFL) que jugará en su propia cancha el Super Bowl. A sus 43…

Inoxidable: a los 43 años, Tom Brady hizo historia una vez más y jugará su décimo Super Bowl

Los Tampa Bay Buccaneers de Tom Brady derrotaron en la tarde argentina de este domingo a los Green Bay Packers por 31 a 26 y se convirtieron en el primer equipo en la historia de la liga de fútbol americano de Estados Unidos (NFL) que jugará en su propia cancha el Super Bowl.

A sus 43 años, Brady se clasificó además para su décima final personal y agrandó su leyenda con una espectacular actuación en la final de la Conferencia Nacional en el estadio Lambeau Field de los Packers liderados por Aaron Rodgers.

Tras lograr un récord de seis títulos de la NFL con New England Patriots, Brady, que dejó el equipo a partir de esta temporada, condujo a Tampa (franquicia del estado de Florida) y a los Buccaneers de vuelta a una de las finales más reconocidas del mundo, tras lo que hasta ahora es el único triunfo del equipo, en 2002.

Su rival en el Super Bowl, que se disputará el 7 de febrero en Tampa, será el ganador de la final de la Conferencia Americana que se disputó también este domingo: Kansas City Chiefs, que encabezado por su gran figura, Patrick Mahomes, venció a Buffalo Bills. Se viene un duelo de mariscales de campo espectacular.

El factor Brady es tan determinante que pudo no sólo igualar, sino torcer a su favor lo que en cualquier otro contexto hubiera sido un amplio favoritismo para Green Bay.

Es que los Packers, además de contar con Rodgers (otro de los grandes mariscales de campo de todos los tiempos y quien se hizo acreedor al premio al Jugador Más Valioso de la actual campaña) habían sido el mejor equipo de la conferencia.

Ganaron 13 de sus 16 partidos de la fase regular y 7 de sus 8 como local, misma condición en que jugó el duelo ante los Buccaneers con el apoyo, incluso, de 6.000 personas en este marco de asistencia reducida a causa de la pandemia de COVID-19.

Curiosamente, Brady y Rodgers nunca se habían enfrentado en playoffs.

“Hoy fue un gran esfuerzo de todo el equipo. Tuvimos que batallar mucho pero la defensa jugó un tremendo partido”, reconoció Brady. “Estamos listos para jugar contra quien sea”, agregó.

El mítico quarterback fue el primero en golpear en el partido con un pase de 15 yardas para el touchdown de Mike Evans a los cuatro minutos de juego.

Brady celebra. Una postal habitual en la NFL. Foto AFP

Los Packers empataron en el arranque del segundo cuarto con un fabuloso servicio de Rodgers de 50 yardas para la carrera por el carril derecho del receptor Marquez Valdes-Scantling.

Pese a ello, los Bucs no se dejaron intimidar por el poder de los receptores de los Packers y volvieron a avanzar en una secuencia en la que Brady conectó primero con Chris Godwin para una carrera de 52 yardas y posteriormente cediéndole el protagonismo a Leonard Fournette.

El corredor tomó la pelota, esquivó varios bloqueos y realizó un espectacular giro sobre sí mismo para completar 20 yardas hasta la anotación.

Antes del descanso llegó una de las jugadas clave del partido, cuando la defensa de Tampa consiguió una pérdida de Rodgers a falta de 28 segundos para el final del segundo cuarto.

Cuando sólo quedaban 8 segundos por jugar, Brady apostó por un arriesgado pase de 39 yardas para la carrera de Scotty Miller que sorprendió a la zaga de los Packers. Miller superó en velocidad a Kevin King y aumentó la ventaja de Tampa hasta el 21-10.

A la vuelta del vestuario, los Packers sufrieron otra pérdida en manos de Aaron Jones y los Bucs les castigaron con un nuevo touchdown a través de un pase de Brady a Cameron Brate en la zona de anotación.

Con el 28-10 a favor, los Buccaneers ya acariciaban la final pero los Packers, viéndose contra las cuerdas, reaccionaron con dos rápidas anotaciones en el tercer cuarto, la primera de ellas de Robert Tonyan tras un servicio de ocho yardas de Rodgers.

A falta de segundos para el final del tercer parcial, Rodgers conectó su tercer pase de anotación para su socio preferente, Davante Adams.

Con los Packers apretando, en el último cuarto llegaron los peores momentos de Brady. Uno de sus pases se le escapó de las manos a Mike Evans y posteriormente arriesgó otro envío largo de nuevo a Evans que fue capturado por el esquinero Jaire Alexander, en la tercera intercepción sufrida por Brady en el juego.

Pero Aaron Rodgers tampoco estuvo inspirado y, tras un gol de campo de 46 yardas de Ryan Succop para Tampa, el mariscal de campo de Packers desperdició dos buenas oportunidades con pases no completados a Adams.

En lugar de buscar el touchdown, el técnico de los Packers, Matt LaFleur, decidió que Mason Crosby recortara la distancia con un gol de campo hasta 31-26 con dos minutos con jugar. Pero Brady manejó el tiempo a la perfección y agotó el cronómetro sin conceder una última oportunidad a los Packers para la remontada.

La victoria legitima la cuestionada decisión de Brady de abandonar la dinastía de los seis títulos de los Patriots (2002, 2004, 2005, 2015, 2017 y 2019) para mudarse a los modestos Buccaneers, que llevaban 13 años sin clasificar a playoffs.

El californiano es también el primer mariscal de campo en alcanzar el Super Bowl en tres décadas diferentes y el cuarto en conducir a dos franquicias diferentes a la final de la NFL.

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