Lanús – Defensa y Justicia: del barro del ascenso al glamour de la final de la Copa Sudamericana

Hernán Crespo camina por el Kempes con sus hijas, en el día previo a la final entre Defensa y Lanús. Lanús y Defensa y Justicia solían animar entretenidos partidos en la antigua B Nacional. Eran tiempos de canchas con tablones temblorosos y canchas con pasto y tierra en partes iguales. Los recursos llegaban “hasta ahí”.…

Lanús – Defensa y Justicia: del barro del ascenso al glamour de la final de la Copa Sudamericana

Hernán Crespo camina por el Kempes con sus hijas, en el día previo a la final entre Defensa y Lanús.

Lanús y Defensa y Justicia solían animar entretenidos partidos en la antigua B Nacional. Eran tiempos de canchas con tablones temblorosos y canchas con pasto y tierra en partes iguales. Los recursos llegaban “hasta ahí”. Hasta que un día, en 1992, los granates desembarcaron en primera y ya no descendieron. Al Halcón, mucho más joven, todo le costó un poco más. El derrotero en el ascenso terminó en 2014, cuando el conjunto de Florencio Varela llegó a la A para, en poco tiempo, sorprender hasta los propios. Tanto vértigo sintió que, en apenas seis años, fue subcampeón local, jugó por primera vez la Copa Libertadores y ahora tiene por delante la final de la Copa Sudamericana, en la que se presentó en 2017.

Este sábado, a las 17, en el estadio Mario Kempes, en Córdoba, Lanús y Defensa darán otro paso histórico hacia su destino: jugarán un partido por un título que se verá en vivo en 120 países. Parecidos en muchos sentidos, pero diferentes en los modelos sobre los cuales se construyeron.


El Kempes, sede de la final de la Sudamericana enteramente argentina.

Modelo Lanús

A Lanús lo conduce un hombre de la casa, Luis Zubeldía, que encabeza su segundo ciclo en el club. El DT construyó la campaña sobre dos pilares, José Sand, Lautaro Acosta -se perderá por sanción el partido decisivo-, la explosión goleadora de Nicolás Orsini (seis tantos), y un montón de juveniles que, por cualidades y necesidad, aparecieron entre los titulares en el año de la pandemia. Lautaro Morales, Brian Aguirre, Matías Pérez, Alexandro Bernabei y Pedro de la Vega, por resumir en cinco nombres. Tomás Belmonte, también de la cantera, ya venía con más rodaje.

Zubeldía encaja en el proyecto de la continuidad. Lleva casi dos años y medio en el cargo y, según dijo el presidente Nicolás Russo, la ida es que siga “tres o cuatro años” más. En los últimos tiempos, solo su antecesor, Ezequiel Carboni, duró poco (ocho meses). En su primera etapa, Zubeldía permaneció otros dos años y medio; le siguieron Gabriel Schurrer (un año y siete meses), Guillermo Barros Schelotto (tres años y medio) y Jorge Almirón (dos años).


Pedro de la Vega, uno de los tantos jóvenes sub 20 que Lanús presentará en la final.

“La apuesta era promover muchos juveniles. De hecho, Luis ya hizo debutar 20 chicos. Muchos tuvieron la chance por lo que ocurría con la pandemia y la situación económica. Fue un riesgo y el cuerpo técnico fue valiente por asumirlo”, reconoce Russo.

Modelo Defensa

Hernán Crespo llegó a Defensa en busca de un desquite tras el errático paso por Banfield. El ex goleador sabía que en Florencio Varela podía hacer pie. Después de todo, el club es una especia de trampolín para los DT: llegan, se relanzan y se van. Diego Cocca (2013/14), Darío Franco (2014/15), José Flores (2015), Ariel Holan (2015/16), Sebastián Beccacece (2016/17 y 2018/19), Nelson Vivas (2017), Juan Pablo Vojvoda (2017/18), Mariano Soso (2019/20) son casos testigos. De hecho, Independiente se fijó en Crespo, que prefirió negociar después de la Copa Sudamericana, pero no coincidieron los tiempos y los Rojos ya incorporaron a Julio Falcioni.

Otro punto importante será que, de continuar, seguramente Crespo tendrá que rearmar el plantel. Ahora o en junio próximo. Porque el Halcón se nutre de jugadores, generalmente a préstamo, que buscan una segunda oportunidad o con buena proyección, pero sin lugar en sus clubes de orígenes.


Los jugadores de Defensa se toman fotos en el Kempes, antes de una finall histórica para el club.

Ejemplos sobran. Hoy lo son el goleador Braian Romero (nueve tantos), que no pudo despegar en Independiente, o Walter Bou, con idas y venidas en Boca. Antes fueron el arquero Gabriel Arias o Leonel Miranda, ambos hoy en Racing; o el mismo Lisandro Martínez (Ajax). Todo con la visión y los contactos del empresario Christian Bragarnik, asesor del club.

“El secreto está en la elección. En la búsqueda de jugadores, los aciertos tienen un porcentaje alto. Por eso somos competitivos pese a las variantes. Defensa todavía no tiene tantas presiones como otros clubes. El jugador encuentra un lugar ideal para desenvolverse”, explica Diego Lemme, hombre fuerte del fútbol del club, a LA NACION.

Como se ve, las recetas de Lanús y de Defensa y Justicia son opuestas. Claro que uno se refleja en el otro y, en poco tiempo, espera seguir sus pasos. “La idea es tener cada vez más jugadores surgidos en nuestras inferiores. Nos fijamos mucho en lo que hacen ellos. Y también en Banfield. En los últimos tiempos fuimos apostando por un sistema de captación mucho más fuerte”, relata Lemme.

Las rutas hacia la final tampoco tuvieron demasiadas coincidencias. Lanús tuvo rivales, en los papeles, mucho más exigentes, entre ellos tres campeones de la Copa Libertadores, como San Pablo, Independiente y Vélez. También eliminó a Universidad Católica (Ecuador) y Bolívar.

Defensa, que llegó a la Sudamericana tras haber quedado afuera de la Libertadores, dejó en el camino a Sportivo Luqueño (Paraguay), Vasco da Gama, Bahía (ambos de Brasil) y Coquimbo (Chile), con el que jugó el primer partido en Asunción, luego de la controversia en el país trasandino por los presuntos casos de Covid-19 en la delegación argentina.

José Lemme, padre de Diego, lleva 29 años como presidente de Defensa y Justicia. Asumió en 1992, justo el año en el que Lanús puso definitivamente los pies en la A. Russo ya llevaba bastante tiempo como dirigente. Parecidos, pero diferentes.


Crespo y otros integrantes del cuerpo técnico de Defensa.

Conforme a los criterios de

Más información

ADEMÁS

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.