Una crisis y distintas realidades

Comparar es inútil. Y hasta irrelevante. Porque son realidades económicas totalmente diferentes y cualquier conclusión no llevaría a ningún análisis serio.Está claro que la Asociación Argentina de Tenis (AAT) es una asociación pobre, cuya tesorería cuenta a diario peso sobre peso. Y la situación actual, con el coronavirus​ y una cuarentena obligatoria como escenografía jamás…

Una crisis y distintas realidades

Comparar es inútil. Y hasta irrelevante. Porque son realidades económicas totalmente diferentes y cualquier conclusión no llevaría a ningún análisis serio.

Está claro que la Asociación Argentina de Tenis (AAT) es una asociación pobre, cuya tesorería cuenta a diario peso sobre peso. Y la situación actual, con el coronavirus​ y una cuarentena obligatoria como escenografía jamás imaginada y mucho menos deseada, complicó los números. Un ejemplo: buena parte del dinero que entra a la AAT tiene que ver con el pago de las membresías de sus socios que, a su vez, juegan los Interclubes. Ese torneo, al igual que el resto del tenis argentino, está parado hasta nuevo aviso y sólo se recibieron dos tercios de sus inscripciones. Incluso las asociaciones provinciales recibieron con beneplácito la postergación del pago de su cuota anual hasta el 30 de junio. Ergo: hay menos plata en la AAT.

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Del otro lado aparecen asociaciones como las de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia que juegan en otra liga. Franceses y británicos ya habían dado el paso y decidieron desembolsar dinero para ayudar a las bases, jugadores, clubes y entrenadores. Y ayer la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA, según sus siglas en inglés) anunció “una ayuda de 15 millones de dólares a los profesores y clubes de tenis que están sufriendo a causa del COVID-19”, según explicó el CEO Mike Dowse. Además la USTA reducirá los salarios de sus más altos ejecutivos, directores generales y gerentes en porcentajes que irán de un 20 a un 10 por ciento durante el resto de 2020 “como parte de un esfuerzo por proporcionar asistencia de emergencia a todos los clubes e instalaciones de tenis estadounidense, así como a los profesionales que trabajan en nuestro deporte”, según se detalló.

Aquí la AAT se manifestó abierta a atender los requerimientos de sus entidades afiliadas que, por ahora y por lo que se sabe, no pidieron ayuda. Pero ese momento puede llegar más pronto que tarde. Y nadie sabe cómo empezará a reescribirse la historia ese día.

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