“Rafa” Santillán: “No estábamos preparados para esta situación; nos estamos adaptando”

El golero es otro de los santiagueños que está afuera del país y en cuarentena. Ataja en el Real Potosí de Bolivia. El santiagueño Rafael Santillán ataja hace 3 años en el Real Potosí, de Bolivia, justamente uno de los países de Sudamérica más afectados por el coronavirus.El golero atajó por última vez en nuestra…

“Rafa” Santillán: “No estábamos preparados para esta situación; nos estamos adaptando”

El golero es otro de los santiagueños que está afuera del país y en cuarentena. Ataja en el Real Potosí de Bolivia.

El santiagueño Rafael Santillán ataja hace 3 años en el Real Potosí, de Bolivia, justamente uno de los países de Sudamérica más afectados por el coronavirus.

El golero atajó por última vez en nuestra provincia en Sarmiento de La Banda, precisamente en 2017. Hoy, lejos de su pago natal pero acompañado por su mujer y sus dos hijos, contó cómo es el día a día con la pandemia y cuáles son las medidas de prevención que se tomaron en ese país. “Chaky”, quien también fue arquero de Sportivo Fernández y Mitre, entre otros clubes, reconoció que las medidas son estrictas en Potosí y que se viene cumpliendo la cuarentena como se debe. Además, habló sobre el presente deportivo del equipo.


Y por supuesto, le reconoció a Nuevo Diario sus deseos de volver a atajar algún día en nuestra provincia.

– ¿Cómo estás sobrellevando la pandemia fuera del país? – La verdad que dentro de todo, estamos bien. Nos resulta un poco difícil asimilar el aislamiento social, pero bueno, hay que ser conscientes de que la única forma de salir adelante es cuidándonos entre todos y mantenernos aislados.

– ¿Qué opinión te merece lo que está pasando en el mundo? – Creo que lo que está pasando a nivel mundial nos tomó por sorpresa a todos. No estábamos preparados para afrontar esta situación, pero creo que de a poco nos vamos adaptando de la mejor manera. Si bien en nuestro continente tuvimos más tiempo para prepararnos, nos cuesta asimilar las cosas. Una vez que todo esto pase nos va dejar una enseñanza, como la de valorarnos más el uno con el otro.

– ¿Hay muchos casos de coronavirus?– Hay bastantes casos, sobre todo en las ciudades más grandes, como por ejemplo Santa Cruz de La Sierra, donde es más difícil llevar a cabo un control estricto. En el caso de Potosí es distinto y se lo puede controlar más. La gente también está cumpliendo al pie de la letra con la cuarentena. Nosotros aquí tenemos un día en la semana de acuerdo al último número de DNI para salir a abastecernos solamente de 9 a 12. Es la única forma que tenemos de prevenir el virus.

– ¿Hace cuánto que estás atajando en Real Potosí?– Estoy en Bolivia hace dos años y medio. Una vez que se suspendió la actividad por el coronavirus, nos encontrábamos terminando la primera ronda del torneo Apertura.

– ¿Estás acompañado en ese país?– Sí, yo me encuentro acompañado por mi familia, mi mujer y mis dos hijos. Mis hijos estaban estudiando aquí cuando pasó todo esto.

– ¿Qué es lo que más te sorprendió del club?– Del club me sorprendió el estado en el que se encontraba. Es una institución con mucha historia y no la venía pasando bien. Gracias a Dios, todo fue cambiando para bien con el correr del tiempo. Y la verdad que el país me gustó mucho, tuve la posibilidad de recorrerlo en su totalidad. Es un país muy rico en todos los aspectos.

– Pese al parate, ¿se piensa en algún objetivo cuando se reinicie la actividad?– El objetivo grupal es clasificar a una copa internacional. En tanto que yo en lo personal tengo como objetivo seguir creciendo y tratar de escalar a un club más grande. Seguramente una vez que culmine mi estadía en Real Potosí, que yo creo que va ser a mediados de año, me fijaré nuevos rumbos.

– ¿Te gustaría volver a atajar en Santiago, qué es lo que más extrañas?– Sí, sin lugar a dudas que me gustaría volver a jugar en Santiago. Seguramente lo voy a hacer una vez que termine de jugar aquí. Se extraña todo de mi provincia. Empezando por el fútbol y terminando por las reuniones en familia los fines de semana. Es algo que no tiene precio.