Puli Demaría, sobre su renuncia al “Bailando” y a Pampita Online: “Sentí que la tele me iba a comer cruda”

Puli Demaría habló con LA NACION acerca de su decisión de bajarse del “Bailando por un sueño 2020” Crédito: Instagram Este sábado 11, a las 20, Puli DeMaría pasará música en vivo para hacer bailar a todos, a través de su cuenta de Instagram . “Me estoy quemando la cabeza para ver cómo pasar por…

Puli Demaría, sobre su renuncia al “Bailando” y a Pampita Online: “Sentí que la tele me iba a comer cruda”

Puli Demaría habló con LA NACION acerca de su decisión de bajarse del “Bailando por un sueño 2020” Crédito: Instagram

Este sábado 11, a las 20,

Puli DeMaría

pasará

música en vivo

para hacer bailar a todos, a través de su

cuenta de Instagram

. “Me estoy quemando la cabeza para ver cómo pasar por varios ritmos: new disco, house, versiones remixadas de los hits del momento, pop, un poco de música los ’80, rock inglés y cachengue, claro. Quiero armar algo lindo”, explica la DJ que ganó popularidad a través de su participación en el ciclo

Pampita Online

Claro que la virtualidad tiene también sus complicaciones: “No es lo mismo poner música en vivo y ver cómo la gente responde, a hacerlo sola en tu casa, con tus hijos dando vueltas, y no ver qué está pasando en la pista. Tampoco voy a poder estar tan pendiente de los comentarios porque voy a estar concentrada en poner música. Quiero hacer bailar a todos. Ese es mi objetivo, sacarlos del lugar de encierro en el que estamos, que se vayan a dormir con una sonrisa porque la música y el baile generan endorfinas y hacen que te sientas mejor”, cuenta con mucho entusiasmo, desde su aislamiento en su casa de Tortugas, junto a su marido el DJ Martín Chule Bernardo y sus cuatro hijos: Silvestre de 17, Santos de 13, Félix de 10 y Florián de 8.

DJ y actriz, éste año Puli elije poner la energía en su familia, y por eso decidió bajarse del “Bailando por un sueño 2020” y también de

Pampita Online

, el programa conducido por Ardohain que solía tenerla de panelista. Según le cuenta a

LA NACIÓN

, Demaría tomó esa decisión

luego de una desafortunada frase que dijo en el programa Hay que ver (Canal 9), a finales de enero pasado.

“Cuando Ángel De Brito me propuso como participante del ‘Bailando’ en

Los Ángeles de la mañana

y, de alguna manera me apadrinó, aproveché el verano para ensayar con Charly San Martín, que además es mi amigo. Y me salvó el verano, porque fue increíble bailar tres veces por semana, aprendí un montón y me vino bárbaro para el teatro también. Tomé clases de baile de chica y después nunca más, aunque me encanta bailar y lo llevo en la sangre. La realidad es que a mi vuelta se generó tanto ruido, tanto revuelo cuando fui a

Hay que ver

, que me di cuenta de que no tengo la piel gruesa como para bancarme ese tipo de exposición”, señala.

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ES UN MONTÓN! Por suerte aprendí que hay gente que tiene la necesidad de ser agresiva como modalidad relacional. Ser honesto, ser directo, ser real, nada tiene que ver con ser violenta. Nada. De hecho, todos los discursos pierden su propio eje cuando se manifiestan con mala onda, con actitudes prepotentes y soberbias, dejando de manifiesto que no defiende una postura o una idea, sino que necesitan descargarse de forma visible. Con esa gente no se puede. No se discute. No se le dedica tiempo. No quiero. Porque no le interesa su opinión. Mas profundo aun, no le interesa mas que escuchar su propia voz fuerte. Bien fuerte. La necesidad es la de evacuar su resentimiento mal resuelto. Para entrar en ciertos mundos hay que irse de otros. Es la única gente con la que me reservo el derecho de decir: “Con vos no tengo nada que hablar, simplemente, porque no estoy a la altura de tus circunstancias”. Por suerte . Una vez más @lorepronsky tus textos que tanto me gustan me ayudan a acompañar este posteo. GRACIAS! Este buzo que me ENCANTA es de @sukbymish

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(@pulidemaria) el

“Me sentí atacada y la realidad es que lo que quería explicar es que mi trabajo requiero de muchas horas, tanto de día como de noche, y realmente le ponés el cuerpo. Lo más triste es que de los nervios, dije una frase tan desafortunada que ni la digo siquiera en mi casa. No sé por qué lo dije, porque no hablo así ni en la intimidad de mi casa ni con mis amigos. Nunca se me ocurrió decir que trabajo como una esclava, como una negra y mucho menos poner las palabras negra y mapuche en una misma frase. Y eso fue una alarma que me hizo preguntarme dónde estaba parada, y qué me pasaba. Mi hijo mayor me vio muy afligida porque me dijeron barbaridades. Recibí mucha violencia a través de las redes. Me sacaron de contexto porque yo me refería a mujeres que trabajan mucho, y no lo dije de forma despectiva. Pero quedaron dos palabras que no hay que unir nunca”, explica a la distancia.

-Pasaron más de dos meses, ¿qué pensas hoy de ese momento?

-Fue un error garrafal. A veces te mareás en la tele. Me di cuenta de que no estaba pensando con claridad. Salió de mi inocencia total, de mis nervios. Ese día tenía que bailar, que improvisar una coreografía, era como un casting en vivo y yo estaba muy nerviosa porque todavía estaba con la cabeza en querer entrar al “Bailando”. Quería demostrar que puedo bailar y actuar, sin buscar la fama repentina sino a partir del éxito desde el trabajo y el esfuerzo.

-Además, ya estabas ensayando para el certamen…

-Me preparé mucho, ensayé, practiqué porque sé que si trabajás podés conseguir tus sueños. Fue un error, hay modismos que hay que erradicar. Hay que cuidarse. Sentí que la tele me iba a comer cruda, a sacar de eje. Y no me puedo bancar ese tipo de exposición. Me equivoqué y me expuse desde un lado espantoso. Mi vida pasa por dar alegría a la gente, ser una buena DJ, estar en una obra de teatro o en cine o en una ficción. Tengo logros propios que me pueden poner en un lugar lindo.

-¿Cómo fue esa charla con tu hijo mayor?

-Fue una charla muy linda, que me hizo frenar. Me dijo: “Mamá, vos no necesitas esto, vos no querés esto y vos no sos esto”. Justo me fui de viaje con él para elegir dónde va a estudiar el año que viene. Y reflexioné sobre lo que realmente quiero. Me di cuenta que se estaba generando una tormenta, una exposición que no es el camino por el que quiero ir. No me iba a hacer bien en cuanto a mi trabajo y mi profesión, que son la música y la actuación. Y supe que iba a hacer agua. Amo bailar y el “Bailando” era la posibilidad de estar sobre un escenario, preparar una coreografía, un vestuario. Pero eso es lo que menos importa e iban a ir por el lado personal.

-¿Que Pampita estuviera en jurado iba a ayudarte o a perjudicarte?

-Que Caro sea una de mis mejores amigas me iba a jugar en contra. No quería que se expusiera ni que se pusiera en peligro esa amistad de hace veinte años. Le iban a buscar el pelo al huevo y no quiero vivir un mal momento, ni que Caro lo viva tampoco. Por eso, cuando me hicieron la propuesta oficial, lo pensé bien y dije que no porque mis prioridades son mis hijos, que me estaban pidiendo que no esté más en la tele de esa manera.

-¿Cómo están pasando la cuarentena?

-Hablo mucho con mis hijos y me impresiona el poder de adaptación que tienen. Este aislamiento me agarró en un momento en el que había decidido frenar y priorizar mi familia. También me estaba mudando, cosa que quedó en stand by por ahora. De alguna manera, con la cuarentena se me dio ese deseo de frenar y poder pasar tiempo con mis hijos y con mi marido, los seis juntos. Cada uno es responsable y se hace su cama y me ayudan. Hacemos un buen equipo. Cocino yo, porque además me encanta. Estudié para ser chef durante un año. Mi hit es el pan casero, la pasta frola, los ñoquis de sémola y, cuando puedo, algún pescadito.

-¿Sos la que hace las compras?

-Sí, soy la que sale y va al super porque sé lo que necesito comprar y también porque tengo muy interiorizado el tema de la higiene, las manos, el alcohol en gel, el barbijo. Me ocupo de la casa también y del colegio, porque los chicos están tomando clases on line. De una manera u otra, de 8 a 16 están ocupados. Floro tiene dislexia y hay que ponerle un poquito más de garra. Estamos bien organizados. Mi marido se ocupa de la parrilla porque yo hago asado pero soy capaz de gastar tres o cuatro bolsas de carbón. A veces pienso en cómo será volver a la vida normal, a sociabilizar. Esto es un gran cambio para todos. Estoy un poco preocupada porque no creo que las fiestas vuelvan este año, no creo que lo autoricen. Y es nuestra fuente de ingreso fuerte. Pero, ¿quién va a querer aglomerarse en un salón?

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