El detrás de escena de la conmovedora carta viral que expuso las precarias condiciones laborales en la Primera D

Existe una gran diferencia entre el poder, la influencia y el dinero que ostentan los clubes más importantes de la Argentina y el que tiene el resto de los equipos de la Primera División. Pero si el contraste se establece con los clubes que militan en el Ascenso, la brecha se agiganta de manera descomunal. Y…

El detrás de escena de la conmovedora carta viral que expuso las precarias condiciones laborales en la Primera D

Existe una gran diferencia entre el poder, la influencia y el dinero que ostentan los clubes más importantes de la Argentina y el que tiene el resto de los equipos de la Primera División. Pero si el contraste se establece con los clubes que militan en el Ascenso, la brecha se agiganta de manera descomunal. Y si se observa la Primera D, el último escalafón del fútbol nacional, la situación se torna dramática: faltan contratos de trabajo, obras sociales, seguros, ART y jubilaciones, pero sobran sacrificio y amor por el deporte.

Desde que el coronavirus ​llegó a la Argentina y desestabilizó los cimientos de la estructura económica y social del país, los jugadores del Ascenso fueron los que sufrieron las mayores consecuencias dentro del fútbol. Es que aunque el virus no distingue entre clases sociales, el riesgo al contagio y el tratamiento médico en caso de infectarse sí están influenciados por el nivel adquisitivo de cada persona.

El destrato comenzó desde un principio: el 18 de marzo, los miembros de los planteles de Claypole y de Deportivo Paraguayo debieron presentarse a jugar, pese a que el Gobierno y la AFA habían decidido parar la pelota el día anterior. Mientras los futbolistas realizaban los ejercicios precompetitivos, se enteraron de que el partido estaba suspendido.

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“Muchos no fueron a trabajar porque supuestamente se jugaba. Gastamos plata en nafta y ahora lo suspenden. Hay que tratar mejor al jugador de la D, que también es un laburante”, expresó indignado el delantero de Deportivo Paraguayo Julio Gauna, un experimentado futbolista de 38 años, dueño de un amplio currículum en el Ascenso.

Esta semana, Gauna volvió a levantar la voz y generó repercusión en las redes sociales. Junto a su compañero de equipo Sebastián Ferrario, de 30 años, difundió una carta conmovedora y contundente sobre las precarias condiciones laborales que afrontan los jugadores de la última categoría.

“Durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, muchos futbolistas se fueron a vivir con sus viejos. No tienen un peso y piden plata prestada. Es una situación muy difícil. Si estás solo y no estás bien de la cabeza, te puede pasar algo”, detalló Gauna en diálogo con Clarín.

Julio Gauna, una de las voces que pidió por los jugadores de la Primera D.
Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

Por otro lado, afirmó que el objetivo principal de la iniciativa es generar un cambio en la categoría, aunque esto resulte complicado: “Nuestra impronta con Sebas (Ferrario) siempre fue mejorar el Ascenso, pero nunca se pudo. Es difícil tomar fuerzas porque cuando uno se planta y dice algo, lo corren del medio”.

“El retiro está cerca y necesito saber que le dejo algo a la categoría. Ese es el motivo de la carta, no el de buscar una ventaja, como dijeron muchos. Antes de difundir el texto, nos comunicamos con todos los capitanes de los equipos de la Primera D. La mayoría nos dio el aval, salvo dos o tres que se resistieron porque tienen miedo de salir perjudicados por el reclamo”, agregó.

Para jugar en la categoría más baja y descuidada del fútbol argentino, hay que renunciar a los beneficios que otorga un contrato laboral, asumir que los partidos entre semana van a contramano de conseguir un trabajo en blanco (“¿Cómo le digo al jefe que tengo que faltar o que me cambie el turno cada vez que hay fecha?”, explicó Gauna), ingeniárselas para buscar “changas” y así mantener una familia e incluso afrontar el temor de las lesiones (“Muchos jugadores entramos a la cancha con miedo de lastimarnos, porque no tenemos obra social ni tampoco ART“).

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“Como estamos en negro, Futbolistas Agremiados no nos respalda. No cobramos un sueldo, sino un viático por cada vez que jugamos. Por eso, cuando el fútbol se para durante un Mundial o una Copa América, mientras toda la población está feliz, nosotros estamos sufriendo e intentado conseguir algo de plata. Lo mismo pasa ahora durante la cuarentena”, señaló el ex jugador de Atlas, Sarmiento de Junín y Deportivo Riestra, entre otros clubes.

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Si le dieron tanta bola al fútbol femenino para que tan rápidamente sea profesional, que está perfecto, ¿por qué a nosotros no? Si la venimos peleando hace muchísimos años”, reclamó.

Según Gauna, el primer paso para progresar en las condiciones laborales que se brindan en el ascenso es llegar a Claudio Tapia, el Presidente de la AFA​. “Yo tengo una relación de amistad con Chiqui, nos saludamos para nuestros cumpleaños, pero ahora está muy ocupado por la crisis del coronavirus​ -dice-. Cuando nos contactemos, vamos a hablar con respeto. La idea no es molestar, sino comunicar nuestros problemas para que nos ayuden”.

Jugadores de River y Atlas comparten la mesa en la Copa Argentina de 2017. (@CARPoficia)

En uno de los últimos párrafos de la carta de reclamo, Gauna y Ferrario recordaron el partido frente a River por los 32avos de final de la Copa Argentina 2017, cuando ambos vestían la camiseta de Atlas, y aseguraron que si les llega este texto a los futbolistas dirigidos por Marcelo Gallardo​ “no hay dudas de que van a ofrecer su ayuda”.

“Ese día nos hicieron sentir como jugadores de Primera. Tuvieron una gran humildad al comer con nosotros, escuchar lo que decíamos y coincidir con nuestras opiniones. Nos decían que ellos eran iguales que nosotros, pero que habían tenido la suerte de que alguien los había llevado a Primera. Por eso, el fútbol son circunstancias”, relata Gauna.

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Además, también pidió por la ayuda de Carlos Tevez​, quien hace pocos días fue noticia por asegurar que “un jugador puede vivir un año sin cobrar”: “Creo que pensó en la Primera División y no quiso ofender a ningún futbolista del Ascenso. Ojalá nos pueda llamar, porque es un referente de la Superliga y nos vendría muy bien que se ponga de nuestro lado“.

De eso se trata la idea: animarse a alzar la voz y conseguir todo el apoyo posible para impulsar un cambio positivo en las precarias condiciones laborales a las que son sometidos los futbolistas del Ascenso, en general, y de la Primera D, en particular. Ese es el camino que imaginaron Gauna y Ferrario. Y con el que esperan de la crisis pueda salir algo favorable.

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