Paul Krugman pide que Washington también establezca una “tasa Google”

El Nobel de Economía Paul Krugman cree que Estados Unidos se equivoca al oponerse a la tasa Google y considera que tendría que sumarse a la corriente global a favor de gravar determinados servicios de las multinacionales tecnológicas para evitar que no paguen impuestos en los países en los que operan. En una entrevista con…

Paul Krugman pide que Washington también establezca una “tasa Google”

El Nobel de Economía Paul Krugman cree que Estados Unidos se equivoca al oponerse a la tasa Google y considera que tendría que sumarse a la corriente global a favor de gravar determinados servicios de las multinacionales tecnológicas para evitar que no paguen impuestos en los países en los que operan.

En una entrevista con EFE con motivo de la publicación de su último libro “Contra los zombis”, el economista estadounidense afirma que las prácticas de estas grandes compañías, que eluden el pago de impuestos radicando su sede en territorios con baja carga fiscal, “distorsionan el mercado”.

“EE.UU. se equivoca (…) ¿Por qué las compañías digitales han de tener un ventaja fiscal sobre las tradicionales? Deberían estar pagando impuestos igual que lo hacen todas las demás”, afirma Krugman, que descarta que este tipo de impuesto tenga efectos negativos, frente a quienes piensan que su costo se trasladará a los usuarios de los servicios gravados.

En tanto que en diálogo con Europa Press, el economista enfatizó que “las empresas digitales, todavía más que otras empresas, encuentran muy fácil realizar trucos contables para hacer que sus beneficios se materialicen en jurisdicciones de baja fiscalidad”, y puso como ejemplo a Irlanda, cuyo PIB creció más de un 26% en 2015 por los flujos financieros de compañías multinacionales.

El gobierno español aprobó el envío al legislativo de un proyecto de ley que, en línea con la propuesta que en su momento hizo la Comisión Europea, gravará el 3% de los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario durante su actividad o la venta de metadatos, que se aplicará a las multinacionales con sede en el extrajero como Google o Facebook. Si bien Francia hizo lo propio, ambos países anunciaron que postergarán la entrada en vigencia del tributo en espera de un “acuerdo global de fiscalidad digital” que se negociaría con los Estados Unidos, entre otros países.