Un monolito recuerda a Malena Sabrina Lobos a tres meses de su asesinato

29/09/2019 – 00:04 Policiales Un pequeño monolito recuerda a Malena Sabrina Cisneros y al cumplirse el tercer mes de su asesinato, la madre y un hermano participaron de un oficio religioso en el paraje Colonia San Juan, departamento Figueroa. “Fuimos con mi hijo Walter al lugar en que hallaron parte del cuerpito de mi hija.…

Un monolito recuerda a Malena Sabrina Lobos a tres meses de su asesinato

00:04 Policiales

Un pequeño monolito recuerda a Malena Sabrina Cisneros y al cumplirse el tercer mes de su asesinato, la madre y un hermano participaron de un oficio religioso en el paraje Colonia San Juan, departamento Figueroa.

“Fuimos con mi hijo Walter al lugar en que hallaron parte del cuerpito de mi hija. Le hicimos un monolito, una grutita para que la gente le prenda velas. Después, con las monjitas del pueblo le hicimos una especie de misa para recordarla”, señaló su madre, Elvecia Suárez, en diálogo con EL LIBERAL

“Malenita” habría sido asesinada la madrugada del 24 de junio, a la salida de un baile. Se encuentran detenidos Iván Concha, alias “Gordo Ñoño” y su novia adolescente.

Perpetua

Fueron imputados como coautores de ‘homicidio agravado por alevosía’, reprimido sólo con prisión perpetua.

Tres meses después, madre y hermano se fueron a Colonia San Juan.

“Encima se nos rompió la moto y debimos caminar casi tres kilómetros”, lamentó Elvecia desde su casa, situada en Suncho Corral, Juan Felipe Ibarra.

Fue muy doloroso, porque por primera vez estuve en el lugar en el que hallaron su cráneo. Y luego donde el ‘Gordo Ñoño’ la habría muerto”, ahondó Elvecia.

“Posteriormente, con las monjitas le hicimos una ceremonia para que mi hija descanse en paz”, acotó.

Una larga espera

Más adelante, Elvecia señaló que espera “impaciente que el fiscal me entregue el cuerpo de mi hija. Quiero despedirla en mi casa; hacerle una misa y llevarla al cementerio”.

Con lágrimas aún sobresaltándola en las noches, Elvecia es una mujer que sufre, pero sigue de pie.

Un día mi hija se quedó con amigos en el pueblo y a las semanas me dijeron que tal vez estaba muerta. Después, apareció su cráneo y con el tiempo, la confirmación de su muerte. ¿Cómo me sostengo? Porque mis hijos vienen empujándome, dándome fuerzas”.