Una multitud de argentinos acompaña a Los Pumas en su debut mundialista

Tokio cuenta con 13 líneas de metro con una longitud total de 286 kilómetros, una extensión que la convierte en la sexta mayor red de del mundo después de las de Shanghai, Nueva York, Londres, Moscú y Madrid. Sin embargo, es el segundo más usado del mundo con 2.500 millones de usuarios por año que…

Una multitud de argentinos acompaña a Los Pumas en su debut mundialista

Tokio cuenta con 13 líneas de metro con una longitud total de 286 kilómetros, una extensión que la convierte en la sexta mayor red de del mundo después de las de Shanghai, Nueva York, Londres, Moscú y Madrid. Sin embargo, es el segundo más usado del mundo con 2.500 millones de usuarios por año que la ponen apenas detrás del de Moscú, con 2.600 millones. En ese mar de gentes que van de un lado buscando la combinación ideal para ir al trabajo o volver a su casa, este sábado japonés, poco antes del mediodía, los argentinos empezaron a juntarse

Ya en Shinjuku, una de las estaciones principales, al oeste de Tokio Central, las camisetas celestes y blancas comenzaron a aparecer. ¿Crisis económica? Si hay que mostrar la pasión para seguir a Los Pumas, el valor del dólar parece no interesar demasiado.

El público argentino le pone mucho color al debut mundialista. (Foto: Germán Garcia Adrasti)

Aunque algunos como Patricio, que llegó de Río Cuarto con sus mellizos Tomás y Juan, confiesa que ya habrá tiempo de preocuparse por la tarjeta de crédito. Es que ahora más le preocupa su mujer, Natalia, que se quedó a cargo del negocio familiar. “Ella se quedó a cargo de todo pero nos bancó en este sueño que tenía de venir al Mundial acompañado de mis hijos. Sabíamos que sería en Japón, por supuesto. Lo que no intuíamos era que el dólares se iría tan alto después de las PASO…”, cuenta y cuando habla lanza una sonrisa de resignación.

Mirá también

Ellos son tres de los cientos argentinos que llegaron a Japón para seguir a Los Pumas y que ya empezaron a entregarle su color habitual al Mundial. Primero en el “fan zona” de Chofu, a dos estaciones de Tobitakiu, donde está el estadio Tokio más conocido como Ajimonoto. Y luego ya en los alrededores del escenario del partido debut del seleccionado frente a Francia, en un partido crucial (para los dos equipos) del grupo C.

Cientos de argentinos antes de ingresar al estadio para ver el debut de Los Pumas. (Foto: Germán Garcia Adrasti)

Cerveza en mano, improvisando una pizza o algún trozo de pollo frito empanado, con sandwiches comprados en los pequeños supermercados que abundan en todo Japón, los compatriotas matizaron la espera. Aunque algunos apostaron por más. Así se vio a ese grupo de rosarinos de Duendes (el club de origen de Emiliano Boffelli y Jerónimo de la Fuente) tomando fernet y escuchando cumbia. Todos vestidos con la camiseta suplente de Los Pumas y pelucas de rulos dorados.

Mirá también

También se distinguió a esos amigos cordobeses que llegaron a la cancha vistiendo kimonos aunque con una salvedad: la verdadera indumentaria que todavía utilizan muchas ancianas japonesas es de una tela muy pesada y de colores apagados como beige, gris o marrón claro. Estos kimonos son los que eligen los turistas para llevar de recuerdo: de un material bien liviano y de colores vivos.

El público japonés también se hace presente para apoyar al equipo argentino. (Foto: Germán Garcia Adrasti)

Al menos en la previa dio la sensación de que los argentinos serían mayoría en el estadio. “Che, ¿no será que a los franceses los hicieron entrar por el otro lado para evitar peleas con los argentinos?”, preguntó un fotógrafo desprevenido y poco habituado al rugby.

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

Acá, todos caminan a la par: argentinos, franceses, japoneses con la camiseta de su seleccionado, y hasta sudafricanos, estadounidenses, galeses e irlandeses que vinieron al Mundial y les da lo mismo ver cualquier partido. El tema es el rugby. Y afuera de la cancha, como sucede en este rincón alejado de las luces tokiotas, se comparte un trago, se pide una foto, se sonríe, se conversa.

No faltó la bebida en la previa al debut mundialista. (Foto: Germán Garcia Adrasti)

También charla ese grupo de argentinos en los que hay porteños, marplatenses, rionegrinos, salteños y tucumanos. Todos tienen un tema en común: lo lejos que queda todo en la capital japonesa, lo amables que son los japoneses quienes se esfuerzan hasta el límite para ayudar pese a que el 99 por ciento no habla una palabra en inglés, lo prolijo que es todo y lo asfixiante que resulta caminar entre miles y miles de personas que van de un lado para el otro. Todos, también, piden dos deseos: que el partido comience ya y que empiecen a jugar Los Pumas. La espera resultó demasiado larga y agotadora… 

Tokio, Japón. Enviado especial.