A 25 años del último partido de Maradona en la Selección: qué fue de la enfermera famosa, y las dudas que todavía tiene el médico de la Selección

“¿A esta sabés cómo la vacuno?”. Diego Armando Maradona la cargaba a Claudia Villafañe, sentada en la platea del demolido estadio Foxboro, en las afueras de Boston. Su chiste refería a la enfermera que de su mano caminaba rumbo a los vestuarios. Esa mujer rubia era una integrante de la organización que acompañaba al Diez…

A 25 años del último partido de Maradona en la Selección: qué fue de la enfermera famosa, y las dudas que todavía tiene el médico de la Selección

“¿A esta sabés cómo la vacuno?”. Diego Armando Maradona la cargaba a Claudia Villafañe, sentada en la platea del demolido estadio Foxboro, en las afueras de Boston. Su chiste refería a la enfermera que de su mano caminaba rumbo a los vestuarios. Esa mujer rubia era una integrante de la organización que acompañaba al Diez hacia el control antidóping para el que había sido sorteado tras el 2 a 1 de Argentina a Nigeria. La anécdota se hubiera olvidado si no fuera porque tres días después se supo que ese control dio positivo. Hoy, a 25 años de esa tarde, aquella mujer sigue siendo un mito popular del fútbol argentino.

Dos años después, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 en la subsede Birmingham, cronistas argentinos conocieron su nombre real: Sue Ellen Carpenter. La mujer allí oficiaba de jefa de prensa. Pese a que no quiso hablar con este medio, sabemos más de ella: es especialista en medicina reproductiva y trabaja en el Centro de Medicina Reproductiva de Atlanta. Es mucho más que un personaje lateral de un capítulo de la historia de Diego Maradona.

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“Ella me contó que había tenido un novio argentino y quería conocer el país. Nos quedamos hablando y le dije que entrara. Es una pavada decir que la haya mandado la FIFA”, le contó a Clarín, un cuarto de siglo después, Roberto Peidró, el segundo médico de aquella Selección, quien esa tarde le dijo a Carpenter: “Entrá a buscar a Diego así salís en las revistas”.

¿Es normal que una persona externa ingrese a la cancha a buscar a un jugador para el control antidóping? Para nada. Es este punto que alimenta la leyenda de una mano negra por parte de FIFA en el positivo a Maradona. Peidró echa por tierra esa idea: “El vestuario del antidóping estaba pasando el vestuario argentino, y había que avisarle a Diego que vaya ahí, porque si te metes en tu vestuario antes te sancionan”, recuerda.

El médico ingresó al vestuario de examen junto a Maradona. Lo recuerda: “Estaba de un buen humor. No hizo ni una mueca de preocupación. Nos quedamos todos tranquilos”.

Roberto Peidró, cardiólogo, fue el segundo médico de la Selección Argentina en el Mundial de 1994, detrás de Ernesto Ugalde. Foto: U. Favaloro

Sobre la sanción tiene una opinión Peidró. “Yo creo que si no era Diego el del dóping, lo suspendían un solo partido. El examen dio un positivo por efedrina, pero por nada más. Y el procedimiento no estuvo bien hecho: el frasco de contraprueba decía que la orina tenía efedrina y se sabía que era de Diego, cosas que no tendían que saberse. Desde el punto de vista técnico eso se podría haber peleado. Yo planteé que la prueba debería ser nula, pero Grondona dijo que no podíamos hacer eso, que el frasco había que abrirlo. Yo no digo que la efedrina no estuviera, pero el procedimiento estuvo mal y debería haber sido anulado”, desliza.

¿Le soltó la mano la AFA a Diego? El doctor no se anima a responder eso. “El día que teníamos que ir a escuchar la sanción me llama una persona de la delegación y me dice que ya se había sacado a Diego del Mundial por una cuestión política”, revela. “Tiempo después le pregunté a Grondona sobre eso. Teníamos una relación muy cercana. Él me dijo: “Quedate tranquilo que yo hice lo mejor para Argentina, para Diego y para todos. No te voy a dar detalles, pero hice todo lo que pude”.

Hay verdades que Don Julio se llevó a la tumba con él.

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