Los candidatos ya votaron y la expectativa se centra en la posible reelección de Schiaretti

Más de dos millones de habitantes deciden quién será el nuevo gobernador de la provincia, el segundo bastión electoral del país después de Buenos Aires Las elecciones de este domingo en Córdoba mantienen en vilo a la Casa Rosada, al ser el segundo bastión electoral después de la provincia de Buenos Aires. Más de dos…

Los candidatos ya votaron y la expectativa se centra en la posible reelección de Schiaretti

Más de dos millones de habitantes deciden quién será el nuevo gobernador de la provincia, el segundo bastión electoral del país después de Buenos Aires

Las elecciones de este domingo en Córdoba mantienen en vilo a la Casa Rosada, al ser el segundo bastión electoral después de la provincia de Buenos Aires. Más de dos millones de habitantes definirán al nuevo gobernador en un escenario atípico. Cambiemos no logró el consenso y llegó a los comicios dividido. Por un lado tiene a Mario Negri como candidato del Ejecutivo y, por el otro, a Ramón Mestre con el aval de la UCR. Mientras tanto, el actual mandatario local Juan Schiaretti se juega la reelección.

A pocas horas del cierre de urnas de una de las pulseadas políticas que podría repercutir en las elecciones generales de octubre genera expectativa nacional. En especial, por los sondeos previos que ya adelantan una eventual victoria del dirigente peronista.

El primer candidato en acercarse a votar fue el actual intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre. Consultado por los análisis de las encuestas que no lo favorecen, y hasta auguran que el radicalismo también perdería la intendencia, se mostró sonriente y evitó dar pronósticos. “Los radicales también podemos ganar. Seamos prudentes”, aseguró ante las cámaras.

Sobre la ruptura que tuvo Cambiemos en la provincia, Mestre dijo que entre los candidatos ya sabían “que había asimetrías y diferencias”. Aunque durante la campaña tuvo varios cruces con el diputado Negri, prefirió no entrar en polémica y no lo mencionó.

Una hora después, fue el turno del actual gobernador, Schiaretti. El mandatario local fue recibido por la directora del Instituto Salesiano y votó en menos de diez minutos, por la poca cantidad de gente en el lugar.

Al salir del cuarto oscuro, pidió no nacionalizar la elección y disparó que “esto es una elección provincial, los de afuera son de palo”. Con una clara ventaja ante la división de Cambiemos y la ausencia en las listas de Unidad Ciudadana, Schiaretti aclaró que ningún referente nacional irá a la provincia. “No va a venir nadie porque no tiene nada que ver esto con una elección nacional”, remató.

El diputado Negri votó pasadas las 11 y estuvo acompañado por su nieto Cristóbal, de siete años. A diferencia de Schiaretti, tuvo que hacer fila porque había más de una docena de personas en su mesa.

Al igual que el resto de sus competidores, negó que estas elecciones sean un “termómetro” para el Gobierno y bromeó sobre el apoyo que recibió de los principales referentes del oficialismo. “Son todos amigos”, subrayó en referencia a Elisa Carrió, María Eugenia Vidal, Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta.

Con un tono más incisivo, Negri -que cuenta con el apoyo del PRO, Coalición Cívica-ARI y el Frente Cívico- salió al cruce y aseguró que Schiaretti “no debatió” y “no habló en toda la campaña”.