La noche fatal de River: otro decisivo error de Armani y el fastidio de Gallardo

Fuente: FotoBAIRES 11 de mayo de 2019  • 22:06 Es la primera vez que le convierten tres goles desde que se puso la camiseta de River. Franco Armani suele ser una garantía: en sus manos, el equipo millonario se sostuvo y consiguió la Supercopa Argentina de un año atrás, cuando superó por 2 a 0…

La noche fatal de River: otro decisivo error de Armani y el fastidio de Gallardo

Fuente: FotoBAIRES
11 de mayo de 2019  • 22:06

Es la primera vez que le convierten tres goles desde que se puso la camiseta de River. Franco Armani suele ser una garantía: en sus manos, el equipo millonario se sostuvo y consiguió la Supercopa Argentina de un año atrás, cuando superó por 2 a 0 a Boca en Mendoza. O en la final de la Copa Libertadores, cuando resolvió con acierto un mano a mano frente a Darío Benedetto, en el primer encuentro, en la Bombonera, que terminó 2-2. Pudo haber sido una derrota: pudo haber cambiado todo. Armani fue figura en varios partidos de River. Sin embargo, en el Mundial, no respondió a la altura de su prestigio. Sobre todo, en la derrota por 4 a 3 con Francia en el Mundial. Esa tarde, le convirtieron cuatro goles, pero su actuación no había sido tan floja como en la fatídica noche de Tucumán. No sólo no dio seguridad: fue responsable del tercero, en la impensada caída por 3 a 0 con Atlético Tucumán, por los cuartos de final de la Copa de la Superliga.

El desquite será este martes, en el Monumental, pero hay que tener mucho cuidado: un gol del conjunto tucumano dejará casi al margen a River de la competencia, que debería hacer cinco goles. Pero esa será otra historia. Armani, tantas veces indispensables, falló otra vez. A los 34 minutos del segundo tiempo, se esforzó frente a un remate de Ramiro Carrera, pero en el intento de recuperarse, el balón chocó con una de sus piernas, se le escapó y apareció Javier Toledo, que marcó el 3-0. Ya había anotado el segundo, fue su gran verdugo.

Apenas días atrás, en el 2-2 con Inter, de Porto Alegre, por la Copa Libertadores, Armani cometió otro insólito error: pareció no ver un tiro lejano de Rafael Sobis, en el 1-1 parcial. River, al final, rescató el empate, en la antesala de los octavos de final de la Copa Libertadores. Marcelo Gallardo, el conductor, sufrió en silencio en todo el encuentro. Golpeó el techo del banco de los suplentes, insultó al aire (“¡p.. madre!”), cuando se desperdició otra posibilidad y se marchó del estadio con un rostro impropio en cada despedida de una cancha, generalmente, con el rostro sonriente, con la mirada altiva. Fue una noche negra para River.

Armani se despidió con muestras de dolor físico. Fue tratado luego del tercer gol, pero más tarde se lo vio recuperado. De todas maneras, sintió el impacto. Además, la defensa no lo respaldó: los cuatro integrantes ofrecieron dudas. Pero el arquero sabe que está expuesto: es uno de los candidatos principales en ocupar el arco del seleccionado en la próxima Copa América, que se jugará en Brasil.

Aquella falla en el 2-2 con Inter, de Porto Alegre, por la Libertadores

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