“Antes había ídolos, ahora hay jugadores alquilados”

Oscar Sánchez dio una excelente charla y presentó el campus del mes de julio. Es un apasionado del básquet y de sus raíces. Infla el pecho cuando habla de su Bahía Blanca natal. Respira y transpira por los poros el baloncesto. Es verborrágico, locuaz, fervoroso, tiene un sinfín de anécdotas, con todos los detalles, y…

“Antes había ídolos, ahora hay jugadores alquilados”

Oscar Sánchez dio una excelente charla y presentó el campus del mes de julio.

Es un apasionado del básquet y de sus raíces. Infla el pecho cuando habla de su Bahía Blanca natal. Respira y transpira por los poros el baloncesto. Es verborrágico, locuaz, fervoroso, tiene un sinfín de anécdotas, con todos los detalles, y una larga lista de experiencias alrededor del mundo, por detrás de la “naranja”.

Es un afamado entrenador y como dijo él mismo, “soy mejor entrenador sin dirigir. Me dicen, lo extrañamos mucho, ‘Huevo’. Soy un entrenador de raza, de jugadores grandes. Me fui adaptando. Cuando era entrenador de profesionales era muy didáctico y de campo. En los últimos cinco años, estuve tratando de adaptarme a evitar lo táctico; sí enseño en mi campamento a lanzar, a hacer pasos, a pasar el balón…”.

Oscar “Huevo” Sánchez presentó ayer el campamento que desarrollará en el mes de julio en nuestra provincia, conjuntamente con Quimsa y la Federación Santiagueña de Básquetbol. La ocasión fue propicia para tener una linda charla con el “Huevo”.

— Es un placer tenerlo nuevamente en Santiago…

— El placer es mío, porque me siento muy cómodo en esta provincia. Siempre digo que estuve poco tiempo (en Quimsa), pero me pareció muchísimo. Aquí hay gente que consume básquetbol permanentemente, desde el que te sirve el café, el conserje del hotel o el taxista. Todo el mundo habla de básquetbol. Yo nací en una ciudad en la que nos criamos con todos los monstruos que salieron de Bahía Blanca y que marcaron una época. Hoy estoy aquí porque en su momento me fui en buenos términos del club. Siempre me pidieron que venga a capacitar entrenadores, que es algo que me gusta mucho, no se dio; y ahora estoy aquí para realizar un gran trabajo para los chicos que concurran al campamento, de seis horas por día, de enseñanza pura, nada de juego, solo básquetbol.

— ¿Cómo se hace para trabajar bien en el básquet formativo?

— Es complicadísimo. Primero se necesitan buenos docentes o entrenadores; segundo, el espacio físico para ejecutarlo; y tercero, el material humano. Hay niveles de alta competencia, como Quimsa, Olímpico, Atenas, por nombrar a algunos clubes que tienen básquet profesional, en el que no hay sentimentalismos. Ahí juega el que puede, no el que quiere. Después están los otros clubes, que son más sociales, porque ahí juegan todos. Hay que tratar de que cada técnico dirija dos divisiones, pero en nuestro país no está ocurriendo eso por un problema netamente económico, que no se puede sustentar que un entrenador viva con el sueldo de dos divisiones y que, además, se capacite, porque el básquetbol tiene una evolución constante.

— Igualmente, estos clubes profesionales reclutan cada año muchísimos jugadores…

Los clubes profesionales reclutan muchos jugadores de los clubes más chicos, pero no se reclutan los físicos. Especialmente en puestos en los que a nosotros podrían hacernos volver a entrar en el primer mundo. Nosotros tenemos jugadores perimetrales excelentes, como Campazzo, Laprovíttola o Vildoza, pero en el resto de las posiciones se va diluyendo esa capacidad, sobre todo en los puestos del 4 y 5.

— ¿Cómo ve nuestra Liga Nacional, hacia dónde cree que vamos?

— No lo sé. Hay un slogan que habla de la Liga más argentina y resulta que se puede jugar hasta con ocho extranjeros, una cosa de locos. Además, ya no hay referentes, no hay ídolos en los clubes. Estamos jodidos. Los contratos de los jugadores es todo un tema. Más que un equipo son jugadores alquilados, que este año están aquí y mañana no están más. Ya no existe más eso que un club repita a dos perimetrales y a un pivote, como por ejemplo ocurría con Milanesio, Campana y Osella en Atenas; o Miguel (Cortijo), Darrás y Uranga en Ferro. Eso ya no ocurre más. ¿Quién es el ídolo de Quimsa o de Olímpico? ¿Con quién se identifica la gente? Antes estaban el ‘Penka’ (Aguirre) y ‘Tortu’ (Deck) y la gente iba a la cancha a verlos. Era otra cosa. Ahora van 400 personas y parece que van a un teatro. El equipo no motiva a la gente.

— ¿Le hizo bien la llegada de Tinelli al básquetbol?

— Yo creo que desde que Marcelo (Tinelli) llegó al básquetbol, el resto debe jugar por el segundo puesto. Yo sigo sosteniendo, más allá de este actual momento de Quimsa, que Instituto y el propio Quimsa pueden darle lucha a San Lorenzo. Sabemos que nadie es invencible, pero tiene buenos americanos, buenos nacionales, un plantel muy largo. Yo apuesto a que los jugadores se identifiquen con la gente. Antes había más ídolos, esto, sumado al problema económico, hace que la gente no se identifique con el equipo y no vaya a la cancha.

— ¿Le sorprendió hasta dónde llegó Gabriel Deck?

— No, no me sorprendió, para nada. Sí me sorprendió que en su primer año en Europa y, en un club tan grande como el Real Madrid, haya jugado tantos minutos. Eso sí me sorprendió. Igualmente creo que “Tortu” debe seguir mejorando, especialmente su tiro, y estoy seguro de que lo va a hacer.

— De los últimos campeones de la Liga, todos tuvieron al “Penka” Aguirre como protagonista, ¿es casualidad?

— Para nada. Yo lo hice debutar al “Penka” en Boca, lo conozco muy bien. Es un ganador, guapo, con gran personalidad, además de sus condiciones basquetbolísticas. “Penka” conoció el barro, ese año cuando se quedó sin equipo; sabe lo que se siente. Ahí tocó fondo e hizo un click. Y ahora es lo que es por eso, porque supo salir desde lo más profundo del mar.

El Campus

En el marco de los 30 años de Quimsa, se realizó en el Fórum Centro de Convenciones la presentación del campus deportivo con la presencia de Oscar “Huevo” Sánchez. La misma fue presentada por el gerente deportivo de la institución, Matías Gentilini, quien estuvo acompañado por la Dra. Marcela Gigli y el profesor Jorge Caballero, DT de la Liga de Desarrollo de Quimsa.

El campus que dirige Sánchez es uno de los más prestigiosos del país y se realizará en nuestra ciudad del 16 al 19 de julio. Estará destinado a jugadores desde los 7 a los 17 años. Desde la comisión directiva confirmaron que el costo será un 50% menor al valor real del campus.

“Quiero transmitir lo poco que sé a todos los jóvenes. Hace 31 años que venimos haciendo esto y lo hacemos con la misma pasión con la cual jugábamos. Tengo un gran respeto por la profesión. Será en técnicas en la parte defensiva y ofensiva y durará 6 horas por día”, dijo Sánchez.