Manufacturas se derrumban 13,4% por el menor consumo

Lejos de la hipótesis oficial que sostenía que la economía había salido de la recesión desde diciembre, en marzo la producción industrial sufrió una brutal caída de 13,4% interanual. Además, en la comparación desestacionalizada contra febrero tuvo un desplome de 4,3%. La producción de alimentos cayó 7,7%. Y lo más grave es que el consumo…

Manufacturas se derrumban 13,4% por el menor consumo

Lejos de la hipótesis oficial que sostenía que la economía había salido de la recesión desde diciembre, en marzo la producción industrial sufrió una brutal caída de 13,4% interanual. Además, en la comparación desestacionalizada contra febrero tuvo un desplome de 4,3%. La producción de alimentos cayó 7,7%. Y lo más grave es que el consumo de carne sufrió un derrumbe de 17%.

Los números muestran que no sólo las manufacturas están bien hundidas en el pozo sino que, adentro de él, siguen cayendo y sin tocar fondo. En marzo no sólo la magnitud de la caída industrial fue extraordinaria sino que además, hacia adentro, esa contracción estuvo difundida a todo tipo de actividad: hubo desplome justificado por la menor inversión y también por el menor consumo. De hecho, hubo números negativos en todos los sectores relevados por el Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec.

Vale un ejemplo: en el mercado interno los automóviles marcaron una merma de 54,7%, por la menor escasez de demanda en los concesionarios (en total los automotores cayeron 33,6%). Pero también hubo un dato muy negativo en la producción de carrocerías, remolques y semirremolques: 48,9%, por la menor utilización en la construcción y el agro.

Todos los números fueron extraordinarios. Y en esa misma línea, hubo una baja de 21,1% en la producción de gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas. Pero también de 26,8% en maquinaria y equipo, que se dio principalmente por la fuerte contracción de las compras de maquinaria agrícola, de 45,1%. Además el consumo de bienes durables tiró bien abajo a la producción de aparatos de uso doméstico, con un negativo de 34%, principalmente por la retracción de la demanda de heladeras y freezers, cocinas y lavarropas.

El Indec ayer publicó además una disminución de 3,5% desestacionalizada contra febrero en la actividad de la construcción (ver recuadro). Y entre la escasa inversión del agro, la construcción paralizada y la industria derrumbándose, explicaron las contracciones de 11,5% en los minerales no metálicos, de 9,6% en los productos de metal, de 10,3% en las metálicas básicas y de 16,5% en los productos de caucho y plástico.

Los productos textiles, por el bajo consumo interno, volvieron a caer, esta vez 17%. El vicepresidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Medias (Cafama), Damián Regalini, relacionó los datos con el decálogo-consenso que impulsa el Gobierno: “Cambiemos está pidiendo que algunos opositores apoyen un plan de destrucción industrial y productiva. Sus políticas nos trajeron hasta aquí y el decálogo que propone plantea más de lo mismo. Los resultados están a la vista”.

“Los datos a nivel sectorial dan cuenta de que el estancamiento del sector sigue siendo generalizado para todo el entramado industrial y se observan caídas en todos los sectores importantes”, resumió la economista de LCG, Julia Segoviano.

Por primera vez desde que comenzó el 2019, el viceministro de Hacienda, Miguel Braun, no mencionó públicamente los números de actividad industrial y de la construcción. Pero desde el Ministerio afirmaron que los datos fueron “positivos” en cuanto que las bajas de marzo no permitirán que el total del trimestre termine en números negativos en la comparación desestacionalizada. Es decir, que el desplome de marzo no fue lo suficientemente pronunciado como para arruinar la estadística intertrimestral.