Raúl Rizzo se casó con su novia, 25 años menor, luego de una década de amor

El actor junto a su flamante esposa, Paola Tumino Fuente: Archivo 10 de abril de 2019  • 20:55 Raúl Rizzo protagonizó, esta vez, su propia historia de amor. Una historia que dio comienzo en una gira, hace una década, y pasó ahora a una nueva etapa, luego de que el actor y su enamorada, Paola…

Raúl Rizzo se casó con su novia, 25 años menor, luego de una década de amor

El actor junto a su flamante esposa, Paola Tumino Fuente: Archivo
10 de abril de 2019  • 20:55

Raúl Rizzo protagonizó, esta vez, su propia historia de amor. Una historia que dio comienzo en una gira, hace una década, y pasó ahora a una nueva etapa, luego de que el actor y su enamorada, Paola Tumino, celebraran su boda.

La ceremonia religiosa se llevó adelante en la parroquia Corpus Domini, en Villa Luro, el 30 de marzo pasado. Luego, el flamante matrimonio festejó con amigos y familiares en un salón de la calle Castro Barros, en el barrio de Boedo.

Reconocido por su trayectoria en cine, teatro y televisión, Rizzo dialogó con LA NACION sobre los detalles de este amor que le cambió la vida y lo llevó, a los 71 años, a pasar por el altar.

-¿Por qué decidieron casarse, después de 10 años de relación?

-Y bueno… Se fue transformando en una necesidad, en un paso que merecía darse, porque el deseo de Paola, mi mujer, era casarse por civil y por iglesia. Yo no soy practicante, no suelo ir a misa y esas cosas, pero respeto profundamente los credos. Soy un ferviente admirador de Jesús, aunque también hay algunas cosas con las que no estoy de acuerdo; pero mi mujer sí, y eso lo respeto. Además, a ella la amo.

-¿Cómo se conocieron?

-Nos conocimos en Mendoza, durante una gira teatral. La primera etapa nuestra, que duró un año y medio más o menos, consistió en viajar: o yo viajaba para allá o ella me venía a ver; que era lo más frecuente, porque justo estaba haciendo una tira y se me hacía más complicado. Ella venía, estábamos 3 días y se volvía, porque ella tiene un hijo, que es mi hijo ahora. Se llama Luca, y en ese momento tenía 6 años… Ahora tiene 16. Después nació Salvador.

– ¿Ella fue una espectadora tuya que se acercó a saludar?

-La cosa fue así: fuimos con Juan Palomino a hacer
La Tentación en un festival teatral que organizan en Mendoza, y Paola estaba en la organización, porque es actriz también. Fui ahí donde nos conocimos.

-¿Fue amor a primera vista?

– Sí, yo estaba solo hacía tiempo… Al otro día fui hacer función a otra ciudad y ella vino a verme, y a mí me quedo picando. Esa noche comenzó el romance y el cuento. Al principio, como te contaba, fue a la distancia; después ella se vino para Buenos Aires, estuvo un tiempo viviendo con su hijo, hasta que empezamos a convivir y fuimos construyendo. Como decía la invitación a nuestro casamiento: “A pesar de las desventuras y momentos difíciles y también maravillosos, hemos decidido dar este paso”.

-Y ahora tienen un hijo en común…

-Sí, tenemos un hijo, Salvador, de 7 años. Es un bomboncito y también algo que no esperaba a esta altura de mi vida… Yo tenía todas nenas, Laurencia, Anahí y Camila, de mi segundo matrimonio.


El actor junto a su flamante esposa, Paola Tumino Fuente: Archivo

-¿Cómo hizo Paola para convencerte, a los 71 años, de casarte por primera vez?

-Uno cree que, por la experiencia de vida, es uno el que tiene la sabiduría, pero es una ida y vuelta siempre. Y la mujer tiene una intuición, un olfato de vida que muchas veces al hombre nos acomoda y nos sintoniza. Por algo la mujer es madre, cuida la cría, por algo hay Madres de Plaza de Mayo y no Padres de Plaza de Mayo… No es casual eso. La mujer juega un papel decisivo, y bienvenida sea la lucha de la mujer hoy día, para poner las cosas en su lugar, para conseguir una igualdad de género.

-Estás de acuerdo con el movimiento feminista entonces…

-Es cierto que la mujer siempre ganó menos en un trabajo y que le costaron más muchas cosas. Las amas de casa, por ejemplo, que también trabajan fuera de la casa, nos hace preguntarnos “¿cuándo descansa este ser humano?”. Y además se preocupa por su estética para la vida, hoy ocupan lugares decisivos en la política y yo deposito mucha esperanza en que el espíritu femenino va a llevar al mundo a un mejor lugar. Nosotros vamos acompañar, como hacemos en el embarazo y el parto. Y Paola tiene eso y yo lo agradezco, lo vivo y me sirve notablemente a esta altura de mi vida.

-¿Participaste de la organización de la boda y de la fiesta o se le dejaste todo a ella?

-Yo estuve, ella lo encaró. En ese momento estaba en Mar del Plata, trabajando.

-¿Hubo pedido formal de matrimonio?

-¡Sí! Estuvimos una noche en Mar del Plata, y le dije “nos vamos a casar”. A mitad de febrero empezó toda la organización, el 29 fue el civil y el 30 pasamos por la iglesia. Ella estaba totalmente decidida, lo quería hacer y yo tenía un prejuicio estúpido masculino. Nada más, uno de los tantos que tenemos los hombres y por suerte lo pude superar, gracias a ella también en este caso. Buscamos un restaurant donde podíamos estar solitos y le dije: “Paola, nos vamos a casar. Por civil y por iglesia. Termino la temporada, vamos a la iglesia y hablamos en el lugar de la fiesta, que es donde yo doy clases de teatro”.

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