La política fue, otra vez, el principal factor bajista para la soja en Chicago

El contrato mayo perdió US$2,75 y cerró con un precio de US$330,33; las ambiguas declaraciones oficiales sobre el eventual fin de la guerra comercial impulsaron ventas técnicas Fuente: Archivo Durante la rueda de negocios del jueves, el precio de la soja subió en la Bolsa de Chicago por un fundamento concreto y propio del mercado…

La política fue, otra vez, el principal factor bajista para la soja en Chicago

El contrato mayo perdió US$2,75 y cerró con un precio de US$330,33; las ambiguas declaraciones oficiales sobre el eventual fin de la guerra comercial impulsaron ventas técnicas Fuente: Archivo

Durante la rueda de negocios del jueves,
el precio de la soja subió en la Bolsa de Chicago por un fundamento concreto y propio del mercado de granos: las abundantes exportaciones semanales estadounidenses relevadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). Ayer, en cambio, la oleaginosa perdió casi todo lo ganado en esa jornada por otro factor concreto, pero ajeno a las variables relacionadas con la oferta y la demanda: las ambiguas declaraciones políticas de quienes deben procurar acuerdos para ponerle fin a una guerra comercial que ya suma trece meses.

Al cierre de las operaciones, las pizarras reflejaron quitas de US$2,75 y de 2,76 sobre los contratos mayo y julio de la soja, cuyos ajustes resultaron de 330,33 y de 335,10 dólares por tonelada. Tras comprar unos 6500 contratos de la oleaginosa el jueves, ayer los fondos de inversión especuladores liquidaron -según información de la agencia Reuters- 7000 contratos, equivalentes a poco más de 950.000 toneladas.

“Un acuerdo comercial podría alcanzarse en cuatro semanas”, dijo anteayer el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tras reunirse con el viceprimer ministro de China, Liu He. Pero casi al mismo momento (siempre tras el cierre de los negocios en Chicago), el principal negociador estadounidense, Robert Lighthizer, representante de Comercio, advirtió que “aún quedan problemas importantes por resolver”. La incertidumbre provocada por esa ausencia de ideas claras sobre el rumbo de las negociaciones fue la que “invitó” a los especuladores a desprenderse de contratos en el mercado de soja, con el consecuente efecto bajista para los precios.

Para muchos operadores, la suerte del ciclo comercial estadounidense 2018/2019 ya está echada. El arancel chino que grava con un arancel del 25% a la soja originada en los Estados Unidos persiste más allá de todas las negociaciones y de los pactos anunciados. Por él, las compras de China se restringen a la voluntad de las empresas estatales (Sinograin y Cofco) y se margina a los compradores privados, que son quienes deberían dinamizar el flujo comercial entre los dos países y contribuir a achicar el volumen de las existencias estadounidenses que, a paso firme, marcha hacia un récord histórico en el cierre de la actual campaña.

Los operadores reconocen, además, que los embarques de soja de Brasil comenzaron 2019 muy agresivos y que, en breve, también la Argentina podrá cargar buques con poroto de soja rumbo a China. Por todo esto, las idas y las vueltas en un rango de 328 a 338 dólares por tonelada parecen el camino por el que los precios de la soja seguirán transitando en las próximas semanas, cuando el mercado climático comience a “jugar” a favor o en contra de las cotizaciones, según se vayan desarrollando las siembras de granos gruesos de la campaña 2019/2020.

En el mercado local la soja también se negoció en baja ayer. Las fábricas ajustaron sus ofertas por la tonelada de soja para las entregas en el Gran Rosario de 9500 a 9400 pesos, mientras que los exportadores lo hicieron de 9700 a 9500 pesos.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) las posiciones mayo y julio de la soja resignaron US$1,50 y 0,30 tras terminar la jornada con ajustes de 226,60 y de 234 dólares por tonelada.

Incentivo para vender

La contracara de la soja en el mercado doméstico fue el maíz, dado que los exportadores propusieron ayer 6000 pesos por tonelada del cereal para el Gran Rosario, 250 pesos más que en la rueda previa. “Con el avance de
la cosecha de soja, que pone a muchos productores a gestionar la logística de la oleaginosa, los compradores de maíz hoy (por ayer) incentivaron a los vendedores a mantener una oferta fluida del cereal”, contó a
LA NACION un operador.

Para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea los exportadores volvieron a ofrecer ayer US$140 por tonelada de maíz, equivalentes a $6122.

En su reporte sobre carga de buques programada, la Bolsa de Comercio de Rosario informó que entre el 3 del actual y el 12 del mes próximo deben salir desde las terminales del Gran Rosario 1.227.500 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 450.117 toneladas; desde Necochea, 19.859 toneladas, y desde otros puertos, 98.000 toneladas.

En línea con las bajas externas, los contratos abril y julio del maíz en el Matba perdieron US$0,80 y 1,60, al cerrar con ajustes de 137 y de 131 dólares por tonelada.

Las pizarras de la Bolsa de Chicago reflejaron quitas de US$1,08 y de 1,28 sobre las posiciones mayo y julio del maíz, cuyos ajustes resultaron de 142,71 y de 146,06 dólares por tonelada. El mercado está expectante por el dato sobre avance de la siembra en Estados Unidos que pasado mañana publicará el USDA.

$9400

Soja en retroceso

El cierre de la semana fue adverso para la soja argentina, dado que las ofertas de las fábricas bajaron de 9500 a 9400 pesos y las propuestas de los exportadores, de 9700 a 9500 pesos

$6000

Maíz disponible

Para incentivar una oferta fluida de maíz sobre las terminales del Gran Rosario, en el inicio de la cosecha de soja, los exportadores elevaron ayer de 5750 a 6000 pesos por tonelada su propuesta por el cereal

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