Es abogada y escribió cuentos para explicarles sus derechos a los chicos

por Clara Fernández Escudero Idea. Los seis cuentos pueden intervenirse con stickers y escribirse. Foto: Gza. MAWI ¿Por qué tengo un nombre? ¿Quién me cuida? ¿Por qué nadie tiene que leer lo que me escriben? En tres libros pensados para chicos entre 4 y 8 años, la abogada Laura Szmoisz, especializada en Derecho Público, que…

Es abogada y escribió cuentos para explicarles sus derechos a los chicos

por Clara Fernández Escudero

Idea. Los seis cuentos pueden intervenirse con stickers y escribirse. Foto: Gza. MAWI

¿Por qué tengo un nombre? ¿Quién me cuida? ¿Por qué nadie tiene que leer lo que me escriben? En tres libros pensados para chicos entre 4 y 8 años, la abogada Laura Szmoisz, especializada en Derecho Público, que además fue becaria de la OEA, escribió durante un año seis cuentos inspirada en cómo responder a los chicos cuáles son sus derechos y cómo reconocerlos.

Así, ideó textos vinculados con el derecho a tener una familia, a la privacidad de la correspondencia, al juego, a crecer en un medioambiente sano y al derecho al desarrollo de la personalidad. El diseño y las ilustraciones estuvieron a cargo de la diseñadora Florencia Figueroa, y la colección se basa sobre diferentes derechos de la Convención sobre los Derechos del Niño, que este año cumple treinta años.

En cada ejemplar van dos de los cuentos pensados por Szmoisz, que dejó su trabajo corporativo y decidió hacer realidad una necesidad que, plantea, es “dejar un legado”. “Yo crecí en un barrio tranquilo y jugaba en la vereda, tuve una infancia feliz. Me recibí de abogada, trabajé toda la carrera y pude hacer posgrados en el país y en el exterior. Tuve la oportunidad de trabajar en organizaciones públicas y empresas multinacionales, hoy lo hago de forma ‘libre’, como me gusta decir. Estoy casada, y tengo la suerte de tener dos hijas maravillosas. Hoy traigo los recuerdos de mi infancia y no puedo evitar reconocer que cosas que daba por sentado  son en definitiva aquellas bases sobre las que pude construir mi propia familia y una vida digna. Sin saberlo, viví una infancia de derechos cumplidos”, explica sobre cómo nació su proyecto.

Los libros son para intervenir: cada chico puede incluir su propio nombre y pegar calcomanías mientras lee –o le leen sobre– distintas conformaciones familiares, ideadas para fomentar el respeto por la diversidad y propiciar una sociedad más tolerante. Los textos incluyen una explicación del derecho con el que se vinculan a modo de guía para el adulto que acompañe la lectura.

Para financiar su proyecto, Szmoisz le puso un nombre a su “editorial” –Mawi Cuentos– y lanzó una campaña de financiamiento colectivo para poder darles forma a esos libros, a través de Idea.me (www.idea.me/cuentosinfantiles2019), parte de la cual será donada a entidades educativas públicas de la Ciudad de Buenos Aires.  

“Al ser mamá y hacer frente a las dificultades cotidianas, trato de darles lo mismo que recibí: el amor de una familia contenedora y respetuosa, educación, asistencia, alimentación, posibilidad de juego. Estoy convencida de que podemos darles más herramientas para hacer valer sus derechos, generarles un futuro mejor y enseñarles a mirar el mundo de una forma más empática”, asegura.


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