Para frenar la dolarización, el Central le dice adiós a la tasa endógena

Guido Sandleris, presidente del Banco Central Fuente: LA NACION El Banco Central (BCRA) se apartó hoy de uno de los postulados que venía siguiendo desde que lanzó a fin de septiembre el plan de estabilización, al ofrecerle al mercado una garantía de tasa del 62,5% anual para desalentar el repunte que mostraba la dolarización y…

Para frenar la dolarización, el Central le dice adiós a la tasa endógena

Guido Sandleris, presidente del Banco Central Fuente: LA NACION

El

Banco Central

(BCRA) se apartó hoy de uno de los postulados que venía siguiendo desde que lanzó a fin de septiembre el plan de estabilización, al ofrecerle al mercado una garantía de tasa del 62,5% anual para desalentar el repunte que mostraba la dolarización y estimular el traspaso a las colocaciones en pesos.

El esquema diseñado en conjunto con el

FMI

se basa en una flotación del dólar sólo libre mientras se ubique en la zona de no intervención (un supuesto también desacreditado es las últimas semanas por las reacciones que mostró el Gobierno ante un salto que ni siquiera llegó a instalar al billete en el rango medio de dicha zona) y un congelamiento de la base monetaria del que se desprendía la necesidad de mantener tasas altas para asegurar la absorción de circulante.

Así, el BCRA fijaba sus metas monetarias mes a mes y le correspondía al “mercado” fijar la tasa de interés, es decir, el costo de referencia del dinero. Por eso se ponía el acento (lo han hecho repetidamente las autoridades del BCRA) en aclarar que la tasa era endógena.

La novedad fue difundida hoy, apenas comenzó a operar el mercado. La entidad que conduce

Guido Sandleris

se comprometió a absorber este mes la liquidez necesaria para “sostener una tasa mínima del 62,5% anual”. De esta manera, le asegura a los bancos una garantía de “piso” en el millonario interés que reciben (unos $2500 millones por día) por comprarle a diario letras de liquidez (Leliq); algo con lo que intenta dejarlos sin excusas para que trasladen ese rendimiento a los depositantes.

A fin de la semana el BCRA ya había dado un paso previo en este sentido: había elevado del 65% al 100% la porción de los depósitos captados del público que los bancos podían invertir en sus Leliq, una medida que dejó a la vista -una vez más- que el único objetivo que se fijó la administración Macri para el presente año es no repetir una corrida cambiaria, aunque eso signifique prolongar la recesión y el desmejoramiento del mercado del trabajo.

Esa flexibilización fijada por la resolución A6661 entraba en vigencia de hoy por lo que la garantía de tasa busca fortalecer el atractivo de estas inversiones para los bancos, que deberán darse vuelta y ofrecer condiciones algo más atractivas para los plazos fijos si pretenden aprovecharla.

“Es una señal fuertísima tanto al mercado como a la política: aunque haya menor presión sobre el dólar, no vamos a aflojar el sesgo contractivo y arriesgar la estabilidad cambiaria”, tradujo el economista Martín Vauthier, del Estudio Eco/Go.

El BCRA paga tasas promedio del 67,5% a los bancos con el objetivo de reducir el nivel de circulante, para quitarle demanda potencial al dólar e intentar aplacar además la inflación. Pero la entidades le ofrecen al depositante tasas que van del 39% al 42%, según se trate de depósitos por hasta $100.000 o mayores a $1 millón.

Vale recordar que, al iniciarse el plan en octubre, y por algo más de dos meses, el BCRA también había ofrecido al mercado un seguro de tasa, aunque en aquel entonces era del 60% anual, es decir, dos puntos y medio inferior a la que ofrece ahora.