Nofal: “Hay una teatralidad que está muy metida en el ser santiagueño”

La evolución de la mano del Tunse y de algunos elencos de aficionados. La importancia de Raúl Dargoltz Es difícil hablar del actual teatro en la provincia sin mencionar a dos personas que marcaron a fuego esa disciplina en la provincia el multipremiado director Rafael Nofal y el dramaturgo Raúl Dargoltz. Ellos sumaron para la…

Nofal: “Hay una teatralidad que está muy metida en el ser santiagueño”

La evolución de la mano del Tunse y de algunos elencos de aficionados. La importancia de Raúl Dargoltz

Es difícil hablar del actual teatro en la provincia sin mencionar a dos personas que marcaron a fuego esa disciplina en la provincia el multipremiado director Rafael Nofal y el dramaturgo Raúl Dargoltz. Ellos sumaron para la provincia, premios nacionales y llevaron el teatro santiagueño por primera vez a Europa.

Según relata Nofal, nacido en Santiago, pero adoptado por Tucumán, él llegó a la provincia a fines de 1982, los tiempos políticos estaban cambiando y con ellos la conducción de la Universidad Nacional, intervenida (y creada) por un gobierno militar. Hasta aquel momento, el Teatro Universitario de Santiago del Estero era dirigido por un porteño, que fue quien decidió que el aula magna de la Universidad, el paraninfo, sea un teatro.

“El teatro era una cosas de aficionados, es decir de personas que no pensaban vivir de esa actividad. Entonces, el Tunse se convirtió en la gran escuela, de la que salieron todos los santiagueños que hoy continúan en esto”. explicó Nofal.

“Pero el ser santiagueño es muy teatral, hay una teatralidad muy metida en la santiagueñidad, lo ves en el Patio del “Indio” Froilán, en la fiesta de San Esteban, un histrionismo muy característico de la provincia”, reveló el director

Así fue como la provincia comenzó a desandar un camino que hasta entonces era impensado. En ese momento sólo se reponían clásicos del teatro nacional o internacional. Pero es cuando entra a escena Dargoltz. “Raúl es fundamental en la historia de la evolución teatral santiagueña y nunca es lo suficientemente reconocido”, contó el exdirector del Tunse.

El director y el dramaturgo formaron un tándem que marcaría el camino a generaciones futuras. Empezaron a hablar del hachero, del desprecio por el quechua, de la historia viva del santiagueño y lograron conquistar al complejo público local.

Con el espaldarazo de su tierra se animaron a más y empezaron a competir en certámenes nacionales, así llegaron los premios, las giras y se empezó a gestar una idea que rondaba en la cabeza de todos los que formaban el elenco: mostrar al mundo la santiagueñidad.

En los 90 se organizó la primera gira por Latinoamérica, Ecuador, México y Venezuela se llenaron los ojos del padecimiento de nuestra tierra, de la patria chica del santiagueño, del interior profundo argentino.

Entonces subieron la apuesta, con “Amerindia”, una obra que exponía la relación de los americanos con los españoles los “aficionados”, se fueron a conquistar Europa, y así el viejo continente disfrutó del teatro local en Suiza, las Islas Canarias, distintas ciudades españolas.

Tras ese génesis, el teatro local empezó a desarrollarse y tal como dice Nofal, tiene un “futuro muy promisorio”.

Un presente que les permite a varios teatreros vivir de su arte

Diego Palavecino, como muchos en la actualidad es un heredero de José Kairuz, Raúl Dargoltz, Daniel Libson y Rafael Nofal, que marcaron desde lo que define como un “amateurismo incipiente” la actualidad del teatro local.

“Nosotros hoy podemos vivir del teatro, porque en los últimos 20 años se hizo teatro en Santiago, bien, mal, con más o menos recursos, pero se hizo”, explicó el dueño de la sala Hércules.

Diego ve un presente y un futuro muy prometedor.

“Yo hoy vivo del teatro, dejé horas que tenía en la escuela donde enseñaba porque estoy dedicándome, cada vez más, de lleno al teatro, yo tengo un montaje estable que involucra a 15 personas, es decir, hay un gran movimiento alrededor de los que es la actividad teatral”, señaló con optimismo el joven director. Su mirada de un futuro venturoso no es caprichosa, tiene que ver con un análisis concienzudo.

Según explicó, Santiago, si continúan por el camino que está trazado puede ser unos de los referentes del teatro del interior.

“En otras provincias, se limitan o se están volcando a reproducir lo que se hace en Buenos Aires o Córdoba y es una realidad que no nos toca, aquí no pasa eso”, explicó. Tiene razón, hace 20 años que el teatro santiagueño está abocado a mostrar e interpelar la realidad del interior más profundo del país y esa originalidad lo hace único.

Por qué se celebra el Día del Teatro

En 1961, el Instituto Internacional del Teatro de la Unesco decidió homenajear a la dramaturgia un 27 de marzo en Helsinki, desde entonces tradicionalmente la temporada de teatro se inicia en esa fecha en todos los teatros del mundo.