Pese a la dureza del BCRA y el guiño del FMI, la tensión cambiaria volvió al mercado

Los anuncios del endurecimiento del ajuste del Banco Central, las subastas de dólares del Tesoro y el guiño del FMI para el próximo desembolso no borraron la tensión cambiaria. Ayer, a contramano del grueso de los países emergentes y pese a una nueva suba de la tasa, el dólar revirtió la breve racha de bajas…

Pese a la dureza del BCRA y el guiño del FMI, la tensión cambiaria volvió al mercado

Los anuncios del endurecimiento del ajuste del Banco Central, las subastas de dólares del Tesoro y el guiño del FMI para el próximo desembolso no borraron la tensión cambiaria. Ayer, a contramano del grueso de los países emergentes y pese a una nueva suba de la tasa, el dólar revirtió la breve racha de bajas de las últimas ruedas y avanzó 1,25%. Los analistas advierten que el fuerte aumento de las expectativas de inflación suma más presión a la divisa.

El mercado cambiario abrió estable en línea con la buena jornada para las monedas de la región. Pero la publicación de la suba de casi cuatro puntos en las expectativas inflacionarias para los próximos 12 meses al 40,8%, medidas por la UTDT (ver aparte), activó la demanda e impulsó al dólar otra vez al alza. Así, el minorista cerró con una suba de 57 centavos a $41,59 en el promedio de los bancos de la city y el mayorista trepó 50 centavos a $40,50.

“El dato llevó a los inversores a esperar una mayor devaluación; cada vez se espera que la desaceleración de la inflación sea más lenta”, planteó el gerente de inversiones de GMA Capital, Nery Persichini. Es que los IPC de enero y febrero (del 2,9% y 3,8% respectivamente) y el alza en las expectativas son un gran incentivo a la dolarización para los ahorristas en pesos. “Para quedarte en pesos con una inflación más alta, vos necesitás una mayor recompensa y las tasas pasivas de los bancos no acompañaron el aumento rápido que tuvo la de Leliq”, agregó el analista. Por eso, el Central evalúa extender el plazo de las Leliq, como forma de estimular a las entidades financieras a acercarse el rendimiento de los plazos fijos al de las letras.

A contramano del grueso de las monedas emergentes, el peso volvió a devaluarse

En ese marco, el BCRA subió ayer otras dos décimas la tasa de Leliq al 63,87% y aspiró $6.500 millones pese a que en lo que va de marzo retiró $40.000 millones más que los necesarios para cumplir la nueva meta de base monetaria. Sin embargo, no alcanzó para frenar el dólar pese la relativa calma de los mercados globales.

Así, los analistas prevén que la presión alcista crezca en línea con los malos datos económicos y a medida que se acercan las presidenciales. Además, alertan que los dólares que subastará el Tesoro no serán suficientes para afrontar una corrida.

Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, señaló: “Hasta fin de este mes el dólar va estar muy poco ofrecido. Con el aumento de la demanda por coberturas que emplean los operadores ante el actual panorama económico, financiero y político, el mercado está muy sensible a pesar de los esfuerzos del BCRA para mantener el esquema actual”.

Persichini coincidió en que la mayor dureza del BCRA y el anuncio de las ventas diarias de u$s60 millones del Tesoro desde abril no alcanzan para sostener al peso. “La ansiedad cambiaria se sacia con dólares; y los dólares todavía no están”. Por eso, espera que la tensión persista durante las próximas semanas y advierte que más cerca de las elecciones “vamos a ver movimientos más bruscos todavía”.