Argentinos y Vélez no pudieron romper el cero en el arco ajeno

Es necesario recurrir al lugar común: el resultado califica el partido. Más allá que hubo dos remates en los palos -cabezazo de Robertone en el travesaño, en el primer tiempo; tiro libre de Alexis Mac Allister en el poste, en el segundo período- Argentinos y Vélez optaron por la lucha táctica, la cobertura de los…

Argentinos y Vélez no pudieron romper el cero en el arco ajeno

Es necesario recurrir al lugar común: el resultado califica el partido. Más allá que hubo dos remates en los palos -cabezazo de Robertone en el travesaño, en el primer tiempo; tiro libre de Alexis Mac Allister en el poste, en el segundo período- Argentinos y Vélez optaron por la lucha táctica, la cobertura de los espacios y no mostraron argumentos ofensivos suficientes como para quebrar el cero.

Desde que salieron por esa novedosa y pintoresca manga con la figura de Diego Armando Maradona ambos equipos tuvieron en mente ser precavidos y cautelosos. El punto no era lo mejor, sin mejor era útil para los objetivos de ambos: a Vélez, casi sin chances para clasificar a la Libertadores le servía para apuntar al ingreso a la otra Copa, la Sudamericana;y a Argentinos para acumular más en su recuperación de las últimas fechas que lo catapultó de la amenaza del promedio.

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Roces, marcas, lucha, imprecisiones fueron pintando el flojo partido. Firme en la defensa, pero sin creación ni apoyo en el medio, Argentinos dependía del trabajo sucio de Spinelli en el área. Pero allí estaban seguros los defensores de Vélez. Y aunque desarrolló esa posesión de balón habitual, El Fortín también ratificó su déficit: no remata, en la misma proporción que es dueño de la pelota, al arco y no tiene referencia en el área.

Recién en los instantes finales del primer tiempo se encendió la mecha de la emoción. Un buen centro de Cufré, desde la izquierda, fue cabeceado por Robertone – en el área, en posición adelantada no cobrada-, quien al ir a buscar el rebote chocó su cabeza con Carlos Quintana. Y el volante de Vélez se llevó la peor parte: corte sangrante en la frente, salida en camilla y traslado posterior al Hospital San Juan de Dios como medida de precaución. Y luego el Monito Vargas mostró su técnica en la gambeta y sacó un derechazo que salió cerca.

Con Fernández tirado por afuera, a la derecha, y quitando lugar a Almada, Vélez dejó vacía el área en el segundo tiempo. Argentinos dependió de alguna pelota parada a cargo de Mac Allister, como el mencionado tiro en el palo. O el pase largo cruzado y preciso destinado a Sandoval, que se embarulló ante Hoyos. O alguna búsqueda de Hauche, quien reclamó un penal inexistente de Laso sobre la hora. Pero ninguno hizo demasiado para quebrar el lógico 0 a 0.