Más con menos: los secretos de Argentinos Juniors para pelear contra los grandes de la Superliga

No es el Tifón de Boyacá, aquel equipo sensación de 1955 que pegó el salto a Primera. Tampoco, los Globetrotters de La Paternal, campeón de la Copa Libertadores tres décadas después, el mismo que se detuvo a dos penales de la gloria mundial frente a Juventus en Tokio. Ni siquiera se parece al último cuadro…

Más con menos: los secretos de Argentinos Juniors para pelear contra los grandes de la Superliga

No es el Tifón de Boyacá, aquel equipo sensación de 1955 que pegó el salto a Primera. Tampoco, los Globetrotters de La Paternal, campeón de la Copa Libertadores tres décadas después, el mismo que se detuvo a dos penales de la gloria mundial frente a Juventus en Tokio. Ni siquiera se parece al último cuadro que dio la vuelta olímpica de la mano del Bichi Borghi, que pasó de ser genio y figura en pantalones cortos a corporizarse en un gran estratega durante aquel Torneo Clausura 2010.

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Es más, entre los propios hinchas, los jugadores y hasta el cuerpo técnico hay un concepto realista: este Argentinos Juniors corre más de lo que juega. Aunque quizá ese sea uno de los principales secretos del éxito, la mirada introspectiva, el autoconocimiento, saber que debe superar sus propias limitaciones para pelear codo a codo con los clubes grandes del fútbol nacional.

“Queremos ser un equipo molesto, hincha bolas (sic)”, dice Gabriel Hauche, delantero y referente, en diálogo con Clarín. Entonces, estos Bichitos Colorados están dispuestos a zumbarle en el oído a Boca, nada menos. Quedó claro el último sábado en la Bombonera, cuando rescató un empate de visitante y miró la tabla con la jactancia del puntero. Ahí está en el primer escalón junto al gigante azul y oro. Muy a pesar de la enorme diferencia de estructura y presupuesto entre David y Goliat.

¿Cuál es el secreto de este Argentinos sensación? Diego Dabove tiene clave. “Es un grupo inteligente con diversas variables. Tiene jugadores grandes que están vigentes y pibes que son buenos proyectos. Somos un equipo intenso y eso no lo negociamos”, le dice el técnico de 46 años. El ex arquero, que tuvo que retirarse joven por una lesión en el hombro, le imprimió su ADN, como le gusta decir, a este equipo que vuela en la Superliga, que es directo para atacar, vertical y muerde en cada rincón del campo rival.

El estratega. Diego Dabove le dio su impronta a un equipo intenso que muerde en cada rincón del campo de juego.

La edad no es lo de menos. Dabove habla de un “equilibrio” entre los veteranos y los jóvenes. Desde que firmó su contrato, hace un año, construyó un equipo que fue protagonista en 2019. En la primera etapa del año, llegó a los octavos de final de la Sudamericana (perdió por penales con Colón) y a las semis de la Copa Superliga (cayó ante Boca). La fotografía del último puesto no corresponde a este proceso: con el entrenador que venía de ser subcampeón con Godoy Cruz y lograr la clasificación a la Libertadores, jugó los últimos 9 partidos del campeonato (3 victorias, 3 empates y 3 derrotas).

Tuvo que superar la salida de Alexis Mac Allister, cuyo pase compró el Brighton inglés y prestó a Boca, nada menos. Pero llegó Santiago Silva. Y con 39 años que cumplirá el sábado, se transformó en un guía y referente. “El da el ejemplo. Si corre a esta edad como lo hace en cada partido, los demás lo tienen que seguir. Nadie puede caminar la cancha”, le confía un integrante del cuerpo técnico de Dabove a Clarín.

Silva (38), Marcos Angeleri (36), Hauche (33), Jonathan Sandoval (32), Miguel Torrén (31) y Carlos Quintana (31) son los referentes, hombres con recorrido y experiencia, el faro de los más jóvenes. Desde Lucas Chaves (24) , un arquero que tiene más partidos jugados (81) que goles recibidos (75) en Primera, hasta Francis Mac Allister (24), un volante en plena evolución. Elías Gómez (25), un lateral punzante como pocos en el torneo, y Damián Batallini (23), hace tiempo en la órbita de los clubes grandes, suman peso.

Después, hay chicos de las categorías 99 y 2000 que ya empiezan a tener sus chances. Es el caso de Maximiliano Centurión, un marcador central que debutó ante Boca y será titular el lunes frente a Estudiantes por las lesiones de Quintana y Angeleri. A fin de cuentas, Argentinos es el Semillero del Mundo. Y sobran los ejemplos, desde Diego Maradona hasta Juan Román Riquelme.

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