Lautaro Martínez: los 60 días más electrizantes del crack de Inter que no piensa ser uno del montón

El “Toro” Martínez eufórico, goleador de Internazionale que recuperó la punta de la Liga italiana Crédito: Claudio Grassi/dpa A Lautaro Martínez no le interesa jugar con la cadencia de un vals ni recuperar los compases de un tango. Nada de melancólico romanticismo, Lautaro Martínez atropella al presente a ritmo de rock and roll. Encrespado, eléctrico,…

Lautaro Martínez: los 60 días más electrizantes del crack de Inter que no piensa ser uno del montón

El “Toro” Martínez eufórico, goleador de Internazionale que recuperó la punta de la Liga italiana Crédito: Claudio Grassi/dpa

A
Lautaro Martínez no le interesa jugar con la cadencia de un vals ni recuperar los compases de un tango. Nada de melancólico romanticismo, Lautaro Martínez atropella al presente a ritmo de rock and roll. Encrespado, eléctrico, indómito. En los dos últimos meses ha gobernado con la propulsión de un ‘Toro’ impetuoso. Todo comenzó el 2 de octubre, cuando quebró a Marc-André ter Stegen y le marcó a Barcelona en el Camp Nou. Después, las víctimas atormentadas fueron Juventus, dos goles a Sassuolo, Borussia Dortmund, otro tanto a Brescia, de nuevo rendido quedó el Dortmund, otro a Torino, dos más a Slavia Praga y ayer una doppietta más, a SPAL. En el medio, solo se le resistieron Parma, Bologna y Hellas Verona.
Doce goles en doce partidos, en 60 días. Todavía no se despide 2019, pero ya está marcado por la pólvora de Lautaro Martínez. Apunta y convierte.

En 2013 debutó en la primera de Liniers de Bahía Blanca, por la Liga del Sur. Tenía 15 años y ese día le hizo un gol a Puerto Comercial. En 2014 lo fichó Racing sin tomarle ni una prueba. Entró en sexta división y cuando estaba en quinta ya lo citaron para entrenarse con los grandes. Convirtió 53 goles en 63 partidos en las inferiores de la Academia. En 2015 debutó en la A cuando reemplazó a Diego Milito. En 2016 llegó a la selección juvenil, ganó el torneo de L’Alcudia, fue el goleador y el mejor futbolista del torneo. En 2017, entre el Sudamericano y el Mundial Sub 20 marcó siete goles en 11 partidos. En 2018 debutó en la mayor, integró la lista de 35 premundialistas, marcó su primer tanto ante Irak e Internazionale lo compró por una fortuna. Cinco años sin pisar el freno. No se iba a detener en 2019…

Lautaro siempre supo que debía crecer, superarse. A principios de este año, cuando llevaba seis meses en el club de Milán, Martínez le contaba su confianza a
LA NACION: “Estoy entrenando de la mejor manera, me siento cómodo. Eso se va a ir notando cada vez más adentro del campo, en la medida que vaya entrenado y jugando”. ¿Qué era lo que se iba a ir notando? Que ya no había dos segundos de diferencia entre los futbolistas europeos y él, como había advertido en su primera gira con la selección, en mayo del año pasado, cuando Jorge Sampaoli dudaba de llevarlo o no al Mundial de Rusia. Finalmente, no lo hizo.

Lautaro comprendió que el límite era su esfuerzo. Se lo aclaró hace poco Antonio Conte, su entrenador: “Lautaro debe trabajar, debe trabajar y ya está. No debe pensar que el gol es todo para un delantero, porque para mí no es así. Debe trabajar para el equipo. Nos gusta cuando da asistencias y cuando convierte. Tiene mucho por crecer, tiene potencialidades importantes, le toca a él decidir si quiere convertirse en un jugador ‘top’ o si quiere quedarse como uno de nivel medio”. Fue un consejo, ¿o una sentencia?

Internazionale disfruta de su joya indomable. Los dos tantos de ayer a SPAL para el 2-1 llevaron a los
nerazzurros a la cima del calcio, a alcanzar los 37 puntos después de 14 fechas, un récord para el club. Inter aprovechó el tropezón de Juventus, que apenas rescató un empate con Sassuolo. En esta estación, la 2019/20, Lautaro ya suma 13 gritos en 19 juegos con Inter. Conte ya celebra la evolución: “Lauti está creciendo. Antes, por ahí vivía en función del gol, pero yo siempre fui claro con mis atacantes: ellos más que ninguno son los que deben jugar para el equipo. Y no nos olvidemos de Lukaku, hoy solamente le faltó el gol, pero hizo muchísimo. Tanto él como Lautaro son jóvenes, no llegaron al máximo todavía, pueden crecer muchísimo todavía. Lo importante es que mantengan las ganas, después soy yo el que les tiene que sacar el jugo”, confió después de la victoria en el estadio Giuseppe Meazza.

Un derechazo y un cabezazo; se trató del primer doblete en San Siro. Le quedan cuatro partidos al año
nerazzurro: Roma, Barcelona para asegurar el pasaje a los octavos de final de la Champions League, Fiorentina y Genoa. “Estamos orgullosos de lo que estamos haciendo, trabajamos para ello todos los días, para demostrar en la cancha que somos dignos de llevar esta camiseta. Este es el camino y esta es la mentalidad”, confesó Lautaro ante InterTV en un buen italiano que incorporó solo, porque nunca quiso profesores.


SPAL se sumó a las víctimas de Martínez, que lleva 12 goles en sus últimos 12 partidos con Inter Fuente: AFP – Crédito: MIGUEL MEDINA

Si se trata de aprender, no duda. Si se trata de confiar, tampoco. Un gran talento también puede hacer esfuerzo de adaptación a las necesidades del equipo y Lautaro Martínez es un ejemplo de que “la voluntad puede dar órdenes a la poesía”, como decía Goethe. “¿Qué número te gustaría llevar?”, le preguntaron cuando aterrizó por primera vez en el aeropuerto de Milán-Malpensa. De inmediato respondió: “¡El 10!”. Trataron de persuadirlo de que, como presentación, entonces con 20 años, le convenía evitar las expectativas de despierta una cifra de fábulas. “Si está libre, sin ninguna duda quiero llevarlo”, insistió. Y estaba libre. Esa es la prepotencia de un chico que se propuso demostrarle a Antonio Conte que nunca será uno más en el rebaño.

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