Lisandro López: de ser mirado de reojo en Boca a convertirse en un defensor clave

Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno De cabeza a la punta. Sí, literal. De esa manera, Boca empezó superando a San Lorenzo en un 2-0 sólido, volvió a subirse a la cima de la Superliga y le sacó una buena diferencia de puntos al rival del sábado. Y si de cabeza se habla, rápidamente…

Lisandro López: de ser mirado de reojo en Boca a convertirse en un defensor clave

Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

De cabeza a la punta. Sí, literal. De esa manera,
Boca empezó superando a San Lorenzo en un 2-0 sólido, volvió a subirse a la cima de la Superliga y le sacó una buena diferencia de puntos al rival del sábado. Y si de cabeza se habla, rápidamente hay que pensar en
Lisandro López, el zaguero indiscutido de Boca. Fue uno de los baluartes de un clásico picante y en el que se jugaban muchas cosas.

Es una piedra preciosa para Gustavo Alfaro. Porque no solo es un experto en brindar seguridad y sacar cada pelota que cae en su área: Andrada, de a poco, empieza cada vez más a ser menos figura (aunque sigue teniendo atajadas importantes) en los encuentros debido a una última línea que se va consolidando más allá de los nombres. Aunque se sabe que tanto Licha como Izquierdoz son piezas fijas en el fondo y son parte importante de estas siete vallas invicta que ostenta el equipo xeneize en la misma cantidad de fechas que lleva el presente certamen local. Pero tiene el valor agregado de tener mucho peso cuando va a la ofensiva.

Había llegado a la institución de La Ribera mirado de reojo por su escasa actividad en Europa. Sin embargo, su aporte es destacado: lleva un promedio aproximado de un gol cada cinco encuentros. Así es como en 28 compromisos oficiales, gritó en cinco oportunidades. Y esos días placenteros para él fueron también jornadas felices para su equipo: todos tuvieron su cuota de esenciales.

El primero lo consiguió para sacarle un punto (1-1) a Belgrano, en Córdoba, el semestre pasado. Otro, para obtener una contundente victoria (4-1) en Tucumán, frente a San Martín. El tercero, más que trascendental: para igualar ante Athletico Paranaense como local en un partido que Boca terminó ganando sobre la hora. Y el último había sido para ganarle a Argentinos (1-0), en La Paternal, por la Copa de la Superliga. Aunque otro de los buenos datos tienen que ver con lo que pasó anoche: cuatro de ellos fueron de cabeza y en tres hubo una pelota parada de por medio.

“Si puedo ayudar con un gol, bienvenido sea”, declaró antes de dejar el campo de un Nuevo Gasómetro que fue testigo de un nuevo cabezazo de Lisandro.

ADEMÁS

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *