Coco Basile, a 25 años del último partido de Maradona en la Selección: “Cuando vi que la rubia se llevaba a Diego, pensé que algo raro pasaba”

Las imagenes son imborrables en la memoria popular de los hinchas. La Selección había goleado 4-0 a Grecia y cuatro días después le ganaba 2-1 a Nigeria con dos goles de Claudio Caniggia. Al término de ese partido, Ellen Sue Carpenter entró al campo, tomó de la mano a Diego Maradona y lo llevó al control…

Coco Basile, a 25 años del último partido de Maradona en la Selección: “Cuando vi que la rubia se llevaba a Diego, pensé que algo raro pasaba”

Las imagenes son imborrables en la memoria popular de los hinchas. La Selección había goleado 4-0 a Grecia y cuatro días después le ganaba 2-1 a Nigeria con dos goles de Claudio Caniggia. Al término de ese partido, Ellen Sue Carpenter entró al campo, tomó de la mano a Diego Maradona y lo llevó al control antidoping.

“Cuando vi que la rubia se lo llevaba, pensé que algo raro pasaba”, cuenta hoy Alfio Basile, un cuarto de siglo después. “Me dijeron que las enfermeras siempre iban a buscar a los que iban al control, pero yo nunca vi a ningúna en ningun partido. No sé…por argentino, por porteño…en ese momento me malicié algo”, añade Coco.

El sorteo de quiénes debían pasar por el control se hizo en el entretiempo. Roberto Peidró, uno de los médicos de la selección, sacó las bolillas 10 (Maradona) y la 2 (Sergio Vázquez). La historia cuenta que Ellen Sue quería una foto con Diego y que fue el propio Peidró quien le dijo “andá a buscarlo al final del partido y salís en todos los diarios”. Otra versión sostiene que “la rubia” le había dicho lo mismo a un fotógrafo argentino, quien le dio el mismo consejo de Peidró.

El impacto del doping de Maradona en Clarín, en 1994.

“El vestuario era una locura, todos cantando porque habíamos jugado bien. Nos fuimos al micro y lo esperamos a Diego que estaba en el control. Estábamos preocupados y les dije al Panadero (Ruben Díaz) y a Mostaza (Carlos Merlo) ‘vamos a ver cómo sube, qué cara tiene’. Y cuando Diego subió al micro estaba fenómeno. se fue al fondo donde estaban todos cantando ‘vamo’ a ser campeones otra vez, como en el 86’. Ahí me tranquilicé y nos fuimos al hotel”, recuerda Basile.

El tercer partido sería el domingo 3 de julio, en Dallas, ante Rumania. El viernes por la noche, Julio Grondona llamó a la habitación de Basile y le dijo “hay un doping”. El martes, el grupo viajó a Texas. Basile cuenta que “el avión hizo escala en Baltimore y en el vuelo le preguntamos a Vázquez si había tomado algo. Como estaba lesionado y no iba a jugar, a lo mejor… Pero nos dijo que no. “Sonamos, es Diego”, dijimos. Cuando llegamos a Dallas había una marabunta de periodistas en el aeropuerto”. Coco continúa con su relato. “La FIFA tenía su centro de operaciones en Dallas y Grondona estaba allí. Si era doping pensábamos que le iban a dar un partido como hicieron con el español Calderé en el Mundial 86 que había dado efedrina. Julio me dijo ‘preparate que tenés que ir a hacer el descargo'”. Basile continúa: “Y al rato me llama y me dice ‘no prepares nada. Lo sacan del Mundial y hay que desafectarlo de la delegación’. Me quería morir. Después Julio me contó que no pudo hacer nada, que Havelange insistía”.

El impacto del doping de Maradona en Clarín, en 1994.

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Los médicos Peidró y Ugalde pidieron la nulidad de la contraprueba cuando advirtieron errores de procedimiento. No fue concedido. “No sabíamos que la efedrina estaba en la lista del doping”, sostiene Basile, y añade: “Ahora, con el paso del tiempo lo puedo decir. Yo creo que Havelange vio cómo venía Argentina y no estaba dispuesto a que fuera campeón de nuevo con Brasil sin ganar un Mundial desde 1970”.

La efedrina fue detectada en el suplemento que le recomendaba Daniel Cerrini, un fisicoculturista y dietólogo que atendía a Diego y a parte de su familia. “Me cortaron las piernas” es la frase que inmortalizó el episodio. Una forma de victimizarse. 

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